El inicio de todo

Natu y yo nos conocimos un 21 de Octubre, fue un día nublado (aunque parezca un cliché literario, neta no es choro estaba nubladisimo y cayó un mega aguacero). Debo agregar antes de todo que NUNCA había estado hospitalizada y jamás me había realizado una intervención quirúrgica. Ese día yo era un manojo de nervios, lloré y lloré. Mi Doc hermoso, el Dr. Alejandro Barrón me tomó de la mano y me dijo tranquila, todo va a estar bien ¿por qué lloras si estás a punto de presenciar lo más hermoso de la vida? me calmé gracias a esas palabras. Cuando el anestesiólogo hizo lo suyo me empecé a relajar todavía más, cabe mencionar que soy re tragona y en ese momento yo moría de hambre. Todos empezaron a hablar de comida y yo realmente sufría, hasta que les reclamé, pero no sirvió de nada. Me hicieron toda la preparación, yo solo me sentía un pedazo de carne que el carnicero avienta de un lado a otro en su tabla antes de cortarla. De pronto pasó por mi mente una imagen de un gato a punto de ser esterilizado, así igualito a él estaba amarrada de las manos y los pies, con el asunto al aigre y medio atontada por la anestesia.

Todo fue muy rápido, yo sentía como se metían en mi cuerpo pero nada se compara a las mariposotas que tenía en la panza, por primera vez en mi vida sentí algo diferente en mi corazón, de pronto escuché voces llenas de emoción y un pequeño llanto, se me nubló la vista y el cerebro. Me llevaron a mi Natu a la cara, la neta debo confesar que yo JURABA que sería un bebe horrible, que iba a parecer ratita mojada pero que equivocada estaba. Cuando la vi realmente sentí demasiada sorpresa, no podía creer lo hermosa que se veía llena de algo blanco y mojadita, era la cosita más hermosa del mundo.

El pediatra me la acercó y me dijo “bésela, dele la bienvenida al mundo a su bebe que la escuche” yo no podía ni hablar, no creía que yo hubiera cocinado tanto amor. La besé y lloré tantísimo.

Yo solo deseaba estar con ella, solamente quería tenerla en mis brazos y sentir sus latiditos.

Hoy después de casi dos años, aun siento en mi cara la temperatura exacta que sentí en el momento que me la acercaron, su olor indescriptible y se me sigue haciendo un nudo en la garganta solo de recordar ese día.

Este blog es solo porque deseo de corazón compartirte mi vida al lado de mi mayor logro, mi hija. Estamos felices de haber coincidido en nuestro destino y nos divertimos de a madres.

Disfruta tanto como yo cada palabra que escribo que para ti es solo eso, palabras. Para mí son recuerdos que brillan en mi cabeza y me hacen tener una sobredosis de amor.

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