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Mi amigo imaginario

Yo no recuerdo haber tenido un amigo imaginario de niña. Pero sé de muchos niños que si lo tienen. Esto para mi es ¡un total enigma!. Me cuesta trabajo creer que de verdad estén viendo a una “figura” que sea tan real para los niños que hasta algunos quieran compartir comida con estos cuates.

Mi Natu tiene 1.10 y últimamente ha “señalado” cosas sonriendo, como cuando me quiere enseñar algo que vio pero en vez de enseñármelo a mi…lo hace viendo a la nada. No es algo que suceda todo el tiempo, pero si ha llegado a pasar. Se rie y saluda a la pared.

He escuchado también historias de que los niños son sumamente perceptivos y pueden ver seres de otra dimensión. No quiero pensar en eso porque si me da miedito.

No sé si mi hija esté viendo seres del más allá o esté imaginando un nuevo amigo, pero cuando sucede yo no siento miedo. Siento curiosidad y le pregunto que a quién saluda o a quién le enseña lo que está viendo.

Una vez conocí a unas personas que me platicaron que su hijo (tendría como 4 o 5 años) de pronto decía cosas como “yo me acuerdo que en mi otra vida era…” o “yo tenía alitas y estando en el cielo los vi, bajé y fui a su casa que ahora es en la que vivo también y decidí que eran lo que quería para mi”.

¿Se imaginan que loco?

¡Me gustaría conocer sus experiencias! Los invito a compartirme sus vivencias en comentarios.

Les dejo esta nota que me pareció muy interesante sobre el tema, de la página: TOY CANTANDO

A la ru ru nene…¿qué sigue?

Toda la vida he tenido el gran problema de que no logro aprenderme la letra de las canciones. Solamente tuve una época en mi vida que literal ponía play y pause mientras iba anotando la letra de la canción en una hoja, eso era cuando no traía libretita de canciones el cassette…¡si! esas reliquias ¡¡¡me tocaron!!!!…por si no te acuerdas cómo eran  o no son de tu época, dejaré esto por aquí….

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Regresando al tema, hacer esta actividad me ayudaba a aprenderme fácilmente las canciones, lo cual seguí haciendo incluso ya que tenía discos compactos. Claro que desde hace mucho ya no tengo tiempo de andar haciendo eso así que mi repertorio se limita a canciones de los 90’s.

Cuando estuve embarazada me dediqué a hacer muchas cosas para preparar la llegada de la Natu, leí y me eduqué. Lo que nunca hice fue buscar canciones de cuna y aprendérmelas, la verdad es que no se me ocurrió.

Resulta que cuando nace la pequeñuela estábamos en el cuarto del hospital y lo primero que hice fue poner música, porque algo me dijo que eso nos tranquilizaría a ambas. Mi selección musical fue lo que ofrecía un canal de música de la TV de paga, así que busqué algo bonito y que fuera suave sin sonidos estruendosos para que pudiéramos descansar. El canal elegido fue una especie de música lounge mezclada con sonidos latinos, bastante agusto.

El primer día en casa mis padres me dejaron sola con mi hija porque ellos tuvieron que salir y mi esposo había ido a trabajar. Tenía el Jesús en la boca porque moría de miedo que algo pasara y no supiera que hacer. Me temblaban las manitas y sudaba muchísimo. De pronto recordé que el doctor me había recomendado cantarle para que se tranquilizara y no es que la bebe estuviera inquieta más bien la inquieta y nerviosa era yo. No logré concentrarme y por supuesto no me vino ninguna canción de cuna a la mente. Terminé poniendo You Tube y busqué música tranquila nuevamente.

Pasaron los días hasta que llegó el día de resignación por mi parte, mi hija andaba medio inquieta y dije “Oh por Dios, ¿qué hago?” así que entre la desesperación y nervios empecé a cantar una de las poquitas canciones que me sé de memoria “Más vale cholo” de Molotov. Natu se calmó y yo feliz, así que dije “perfecto, si le gustó” así que cada vez que se ponía inquieta le cantaba “Paseaba en la troca….con quemacocos, parqueamos la wawa y le tocamos al locoooo” y si, con voces fingidas y toda la cosa. ¡Harta producción! Cuando mi papá me escuchó no pudo contener la risa y recuerdo que me dijo algo así como “¡que buena canción de cuna eh!”. La tentación no pudo con él y uno de esos días se acercó a su nietecita y empezó “paseando de arriba a abajo, ahí va la chilanga banda, chin chin si me la recuerdan, carcaaaacha y se les retaaaacha dun dun dun dun dun dun dun dun dun dun duuuun dun”.

Me declaro culpable de no haber elegido las mejores primeras canciones de cuna (bautizadas así por mi papá y yo) pero en los momentos de necesidad y pánico hay que ser prácticos y buscar todas las posibles soluciones al problema. Realmente no creo que haya sido problema la canción que elegí para cantarle por primera vez, sinceramente creo que la canté con tanta emoción maternal y haciendo caras que mi hija disfrutó mucho.

Claro que después tuvimos un encuentro bastante gratificante con la Gallina Pintadita. Sus canciones retumbaban en mi cabeza por días, me las sé casi todas y hasta las bailo. Mi hija no solo disfrutaba la música, si no que también era feliz viendo los monitos tan coloridos.

Les dejo este video donde pueden apreciar el gran talento de la Natu desde que era bien pequeñita! ❤ mueran de amor y ternurita!!!

 

 

¿Qué es eso? ¿Un cañón? ¡No! ¡Es un bebé!

Es mi deber escribir este post, por el bien de todas las mamis y papis primerizos que no tienen ni idea del peligro al que se enfrentan.

Resulta que cuando la Natu tenía como mes y medio, mi rutina diaria era no dormir (aunque ella no se despertara yo me levantaba cada 5 minutos para ver que estuviera bien), cuando salía el sol ya estaba yo acostadita con ella en la cama dándole pecho, no sé por qué pero me arrullaba y luchaba por no quedarme dormida. Ya que todos se despertaban en casa me paraba a desayunar y convivir con la familia. Después me metía a bañarla, que recuerdo perfecto era un martirio para mi, de verdad sudaba como cuche…en definitiva sentía que cargaba un bulto de 50kgs todo el día. Aparte de todo, una sacrosanta amiga me hizo el mega favor de apoyarme con muebles de su bebe, ropita, etc. Entre esas cosas venía una bañerita (que digo, ¡bañerota! ¡era enorme!) así que al principio yo la llenaba y por dentro decía (ve esta bebe, en su jacuzzi y yo aquí casi casi usando silla de ruedas). Antes de seguir debo contarles que la primera vez que bañé a mi tesorito quería seguir las indicaciones del pediatra al pie de la letra, entre ellas bañar a la criatura con agua hervida. Así que ahí me tienen hirviendo el agua y esperando a que se enfriara, mi papá pasaba a burlarse de mi cada vez que podía diciendo que así sería toda la vida, yo solamente lo volteaba a ver con ojos de metralleta. Hasta que me dijo mi mamá “ay pues yo te bañaba con agua de la llave y mírate pareces toro nada te pasó”, así que si, debo confesar que dije “¡a la mierda! agua de la llave será, que agarre defensas”.

Regresando a mi rutina, después del baño era la cambiada. Yo había leído lo importante que era la conexión piel con piel del bebe y la madre, incluyendo masajear al retoño después del baño así, encueradito. Así que ahí me tienen según yo de baby SPA, obvio no tenía ni idea de lo que hacía pero yo me sentía la más experta del mundo. Todo iba PERFECTO, recuerdo el aroma y los soniditos que hacía mi bebita. Decidí voltearla boca arriba y hacerle en su pechito, su pancita, sus muslitos y levanté sus piernitas para masajearle los pies. En eso, sin pedir permiso y sin darme cuenta de cómo pasó (fue en cuestión de segundos) como ya saben que es costumbre de mi hija se echo un pedito….Pero eso no fue el problema, resulta que no era una flatulencia común y corriente, la niña estaba haciendo “pupu” (como le dice actualmente), y si señores eso que se están imaginando…pasó…mis brazos, mi manos, mi panza, mi pecho, mi cabello, mi cara y….MI BOCA estaban llenas de pupu. Mi marido se dio cuenta porque exclamé un “aaaay” y solo comenzó a hacer arcadas de asco y a decirme “¡guacala! ¿cómo es que te da risa? ¡que asco!” ahh porque eso sí, no se si de nervios o de resignación me entró un ataque de la risa.

Así que eso que dicen de que todos los papas probamos la popo y la pipi de nuestros hijos en algún momento de nuestras vidas, ¡Es verdad!

Por lo que si eres una mamita hermosa recién estrenada o un papichulo guapo que apenas lo desempacaron, ten cuidado…..tienes un cañón de última generación entre tus brazos, bajo el mismo techo, esperando el mejor momento para explotar……

Aprendiendo palabras

Estoy segura que todas las mamis y papis estamos ansiosos por saber cuál es la primera palabra de nuestros retoños. Los padres ya titulados (esos que ya casi son abuelos o bisabuelos) normalmente te dicen “no comas ansias” ó “disfruta lo que estás viviendo, no quieras que ya corra” en fin, tienen razón pero honestamente es inevitable. Digamos que nuestros hijos son nuestro mejor proyecto y nos enloquece descubrir los resultados de tan magnífico trabajo realizado, es como muy increíble ¿no creen?

La primera palabra dicha por Natu que considero formal es “zapato” (aparte de mamá y papá que esas realmente empezó a decirlas a manera de balbuceo). Por supuesto no dice tal cual “zapato” ella dice “Tato” pero de verdad lo dice con una emoción que me encanta, te lo repite una y otra vez señalando sus zapatos y si hay posibilidades de presumir su nuevo logro con alguien más lo hace.

La primera vez que lo dijo su papá y yo nos emocionamos tanto como ella. Estábamos de vacaciones en La Paz, BCS visitando a mis padres. El lugar en donde nos quedamos durante nuestra estancia es un departamento muy chulo que está en el mismo piso que el de ellos. Nos estábamos poniendo bellos para ir a desayunar con la familia, terminé de arreglar a mi princesa y la llevé con sus abuelitos, la dejé un momento y regresé a nuestro departamento por algo que había olvidado. No me tardé ni cinco minutos, cuando regresé a casa de mis padres Natu estaba sentada en un banquito agarrandose su pie, mientras mis papás estaban hincados a su lado poniendo mucha atención a su nieta. Esa imagen la tengo grabada en mi cabeza, me encantó ver a mi hija con su carita de seriedad diciéndole a sus abuelitos “Tato, tato, taaaato” mientras señalaba sus pies. Mis papás obviamente estaban tan emocionados como nosotros.

Yo creo que los niños cuando aprenden una palabra activan un switch para repetirla una y otra vez sin descanso. Todas las vacaciones de verdad NO PARÓ de repetir su nueva palabra. Se ponía y se quitaba su “tato” y gritaba TATOOOO.

Uno de esos días, de hecho era penúltimo que estaríamos en La Paz, me levanté temprano para preparar las maletas. Ella dormía como piedra, en eso sin querer una parte metálica de la maleta golpeó el tubo para colgar la ropa del clóset así que se escuchó un sonido bastante agudo y la verdad si estuvo fuerte. Natu se despertó exaltada y se levantó súper rápido, todo esto al mismo tiempo que con una voz amodorrada y a la vez alterada repetía “tato tato tato”. Señores, no paré de reír por varios minutos. Fue una escena muy chusca….

Aprovecho el espacio para platicarles que mi hija lleva en los genes la elocuencia y asertividad que posee su madre. Cuando yo tenía su edad, cuentan las malas lenguas que en una comida un gran amigo de mis padres estuvo frente a mi por casi una hora tratando de enseñarme a decir su nombre “Chucho”. Yo no hablaba pero parece ser que logré decirlo al fin. Chucho estaba sumamente emocionado y gritó a todos “¡SILENCIO! LA NENA YA DIJO MI NOMBRE, ESCUCHEN” Se volteó conmigo y nuevamente solicitó mi apoyo para que pronunciara su nombre “A ver nena, di CHU-CHO”…..silencio…..”Andreita, como lo practicamos CHU-CHO” …………………nada………………..La multitud comenzó a burlarse del pobre hombre, y él todo nervioso hizo un tercer intento….Chucho a Andrea: “CHU-CHO” y en eso la pequeña regordeta abrió su boquita para pronunciar…..”CA-CA”….. Ya se imaginarán la algarabía que se suscitó y por supuesto Chucho se volvió parte importante de las anécdotas familiares, por supuesto de las Crónicas de mi madre…..

**ANÉCDOTA DEDICADA A CHUCHO “QEPD”, UN HOMBRE QUE POR AÑOS NOS HA HECHO SONREÍR POR TAN BONITO RECUERDO Y QUE NO LOGRÉ CONOCER YA QUE FALLECIÓ CUANDO YO AUN ERA PEQUEÑA, EN DONDE QUIERA QUE ESTÉS ¡GRACIAS!**