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Mamá workaholic

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Expectativa:

Naces, creces, te reproduces, te mantienen (primero esposo y después hijos) y te mueres.

Realidad:

Naces, creces, te tropiezas mil veces, sigues creciendo, te reproduces, te multiplicas, te sumas, nunca te restas, te vuelves a tropezar mil veces más, te vuelves a multiplicar, sigues creciendo pero solo a los lados, te elevas al cuadrado, te mantienes, te enfermas y te mueres.

En mi vida son más las mujeres que he conocido como madres que trabajan (casadas o no) que las madres que viven una vida simple, en donde su única preocupación es su casa y su familia. Y el porcentaje más diminuto son esas mujeres que ni siquiera tienen esa preocupación, que son las que sufren por una uña rota o que no pudieron encontrar la última colección de Louis Vuitton.

Ser una mamá que se parte en millón y medio de cachitos, deborada por el retoño, la casa y el trabajo es parte de mi día a día. Que más quisiera yo no tener estos dolores de espalda, contar con tiempo para ir a por lo menos pintarme las uñas y ni se diga de ir al spa…jodido…una vez al mes. Mi vida es otra cosa, mi vida es madrugar, arreglarme, vestir a mi hija, llevarla a la guardería, trabajar, ir por ella, darle de cenar, bañarla, dormirla y realizar menesteres del hogar “pa que no se acumule la cochambre (y el desmadre)”. Mis días de descanso generalmente es seguir trabajando, que si los pedidos de pasteles, que si las dinámicas de mis redes sociales, que si, que si…que si.

Hace unos días regresó mi hija de sus vacaciones largas (casi un mes). Yo tuve tiempo de descansar y de consentirme, pero decidí dedicarle más tiempo a mi proyecto y a mis pasteles. Si logré ir al salón de belleza pero solo a eso. Cuando regresó, yo moría de nervios porque en mi fan page realizaría mi siguiente entrevista de “El cafecito con mamá” en muy poco tiempo. No puedo describir la impotencia y frustración que sentí toda la entrevista. La Natu para variar, hizo notar su presencia. Tiró la cámara tres veces, cantó “dale dale dale….no pierdas el tino…” a todo volumen, se atravesó incontables veces, nos deleitó con el hermoso sonido de un par de pedos y al final lloró demasiado gritando “popooooo”. Entrevista EN VIVO!!!!

Sin mi hija Crónicas de Mamá simplemente no existiría y definitivamente esa entrevista es una prueba tangible de la ardua labor que tenemos como mamás, más bien lo que enfrentamos las mamás que trabajamos y que nuestro retoño de pronto nos acompañe a nuestro trabajo…caos, un hermoso y desastroso caos. Invitar a otras mamás a que vengan a “El Cafecito con Mamá” es precisamente para que las mamás trabajadoras se identifiquen y sepan que ES NORMAL y que SI SE PUEDE, las que aun no dan el paso se animen y las que tienen todo fácil (económicamente) y no trabajan, lo valoren (¡¡¡ya quisiéramos muchas!!!).

Un par de días después me encontré a una amiga que también es mamá en un desayuno de trabajo. Me dijo “Amiga, que bárbara…me chuté la entrevista que le hiciste a Ali Victoria y definitivamente tienes demasiada paciencia. A mi se me hubiera desfigurado la cara con el retoño haciendo de las suyas”…me causó una tremenda carcajada y es que si caray, en esta ocasión Natalia se esmeró.

Por último, quiero dar un mensaje a todas esas mamás trabajadoras como yo. No se sientan mal, sé que es muy duro dejar a sus hijos por ir a trabajar pero deben pensar que gracias a ustedes sus hijos podrán aprender el verdadero significado de la responsabilidad. Si eres madre soltera identificarán perfecto el sacrificio y empeño que dedicaste solo por tus hijos. Si tienes pareja y ambos trabajan, tus hijos admirarán a sus padres por ser personas que trabajan y conocerán una diferente manera de responsabilidad.

Por otra parte, si eres mamá de tiempo completo. ¡Que hermosa bendición! tus hijos podrán aprender también porque recuerda que ser madre ¡TAMBIÉN ES UNA PROFESIÓN! Por cierto, la más bella de todas.

Colecho: ¿capricho de mamá o del retoño?

Smiling baby girl lying on a bed sleeping on blue sheets

Yo: “Sí, es que leí que el colecho era bueno para los bebés, además de que se fortalece más el vínculo con la gorda. Estoy feliz de practicarlo, siento re bonito despertar y oler su cabello…”

Mi mamá: “El co…¿qué? ¿qué mafufada es esa?”

Yo: “Ay mamá, pues que duermas con tu bebé en la misma cama”

Mi mamá: “Ay pues yo cuando tú eras chiquita ni de loca te ponía en mi cama. Tu siempre dormiste en tu cama. Estas nuevas modas no sirven para nada”

No sé si sirven o no, el punto es que las nuevas generaciones definitivamente hacemos las cosas MUY diferentes a lo que hacían nuestras mamás…y ni se diga la diferencia ¡con las abuelas!

El colecho es básicamente que tu bebé duerma en la misma cama que tú. Hacerlo trae grandes beneficios tanto para ti como para tu bebé. Sumándole que es totalmente placentero sentir sus manitas que de pronto te regalan una hermosa y tierna caricia…o una patada en la cara con su diminuto y apestosito pie, por ejemplo.

Natu es una pequeñuela que toda su cortita vida ha dormido un 99% a mi lado. Realmente fue muy poco tiempo el que durmió en cuna, yo no lo soportaba. Amaba dormirla conmigo por los siguientes motivos:

1.- El aroma es excepcional, me relajaba totalmente.

2.- Era muy cómodo darle de comer sin tener que levantarme a media noche.

3.- La temperatura era perfecta. Hasta hace poco leí que las mamás teníamos un súper power, el cual consiste en que si nuestro bebé tiene la temperatura más alta de lo normal, la temperatura de la madre baja para poder regular la del retoño. Si la temperatura del bebé es más baja de lo normal, en automático la temperatura de la mamá sube y así sucesivamente. ¿No es genial?

Por otra parte, están los clásicos comentarios de la verdad absoluta:

“¡Qué peligroso! la vas a aplastar…”

“Por eso traes esas ojeras, deja que ella tenga su espacio y tú el tuyo”

Y así…así he vivido por mucho tiempo. Hoy mi hija tiene 2 años 2 meses (exactamente ya que hoy 21 ella cumple mes) y dormimos en la misma cama.

El dilema es que ahora no sé si es porque ella quiere dormir a mi lado o yo quiero que duerma conmigo. Resulta que hace unos meses decidí que mi bebita debía dormir ya sola en su cuarto. Para mi sorpresa la que se estuvo levantando toda la noche fui yo, no paraba de ir a verla a su recámara para corroborar que estaba bien. De pronto decidí que debía dormir conmigo porque mi intuición decía (de verdad así fue, no les miento) que estar separada de mí le bajaba las defensas y por eso enfermaba mucho. Y resulta que sí era verdad:

“Cuando un bebé está cerca de su madre y su padre, es más regular la temperatura, son más estables los niveles hormonales, se estabiliza el ritmo cardíaco y la respiración (dicen que al oír la respiración profunda de los padres, ellos también respiran mejor) y funcionan mejor el sistema inmunitario y la producción de encimas (regulan muchos de los procesos del cuerpo).” Fuente: https://www.bebesymas.com/ser-padres/colecho-con-el-bebe-por-que-dormir-juntos-es-beneficioso 

Así que en resumen, no sé qué será de nuestra vida del descanso…definitivamente pienso seguir durmiendo con ella, es completamente relajante. Yo creo que será hasta que ella se case….si…¿no?

¿Cuál es tu opinión con respecto al colecho? ¿Lo practicas?

Fuente foto: https://www.freepik.com/free-photo/smiling-baby-lying-on-a-bed_898742.htm Designed by Freepik

Cuando la tierra se detuvo

No pienso hablar de la película. Aunque es muy interesante, solamente quise robarme el título porque así me siento.

Hoy cumplo exactamente dos semanas que me separé de mi esposo. Han sido días demasiado complicados, definitivamente una separación es demasiado fuerte y complicada. Realmente él y yo nunca nos casamos, creo que eso facilita las cosas. Él para mi era mi todo, pero simplemente decidió que ya no me quería más y yo por más que luché y hablé con él, ya no quiso. Pero escribir por aquí no es para compartirles mis desgracias emocionales, eso es algo que tengo que trabajar muy duro. Sé que será complicado, pero no imposible. Este martirio lleva aproximadamente 3 meses que me atormenta, es por eso quizás que le puse este título a mi historia. Hace tres meses cuando empezaron mis problemas con el papá de mi hija mi vida se detuvo. Simplemente esa avenida concurrida, llena de luz y alegría tuvo un accidente mortal en una intersección y actualmente hay humo por doquier, por lo que el auto no puede seguir avanzando. Se anda buscando un extintor, pero aun no se encuentra. Paré proyectos, procesos, energía todo. Hay incluso personas que se han decepcionado de mí, creo que incluyo a mis propios padres porque les oculté todo lo que sentía por dentro. Por tres meses traté de arreglar ese desperfecto en mi vida pero simplemente fallé.

Lo más dramático del asunto, es que cuando eres una mujer sin hijos una ruptura duele mucho, si lo sé pero lo superas rápido. Te vas de fiesta, sales con amigas, hasta te pasas de copitas si quieres. Pero cuando eres madre….simplemente tienes que atragantarte las lágrimas y hacer como si nada pasa. Tienes que seguir en contacto con la persona que te hiere porque siempre existirá ese vínculo entre ustedes, los hijos. Sanar cuesta mucho más. Es muy complicado seguir adelante, no es que no se logre obviamente si. Pero cuesta más trabajo que cicatrice tu herida.

Los hijos…¿qué hay de ellos? complicadísimo. Creo que mi Natu está percibiendo todo, ella sabe lo triste que está mami, que papi no está y que algo anda mal. Lo veo en ella, porque cuando simplemente no puedo más y las lágrimas salen de mi cuerpo ella se comporta diferente. Es una niña de dos años que aun no habla, pero expresa demasiado con su mirada y sus actos.

Es difícil pasar un trago de estos, más cuando estás sola y me refiero a vivir tu sola con tu hija. Ir para allá y para acá con ella, cuidarla mientras está enferma y trabajar. Mi ex y yo realmente llevamos un año que vivimos en diferentes ciudades, pero era supuestamente temporal. Se fue aplazando una y otra vez (por él). Así que digamos que el hecho de que él no viviera a diario con nosotras ayuda a que mi hija procese mejor. Lo que ella resiente es mi sentir, por el amor de Dios estuvo en mi vientre por 9 meses, aun tenemos esa conexión. Nos conocemos como si fuéramos una sola persona.

Me motivé a escribir esto porque nunca me imaginé estar en estos zapatos, por lo que nunca pensé en un plan de contingencia. Ahora vivo y percibo situaciones que antes no y me ponen incluso hasta de mal humor. Por ejemplo, ir a un restaurante a comer y que en automático pongan un lugar más (aparte del tuyo y el de tu hija). Por favor, ¿cuándo es obligación que vayan papá, mamá e hija a comer? O que una hostess te pregunte al llegar “2 adultos y un niño?” y tu volteas como loca para todos lados y terminas diciendo “Si Pitágoras no era pendejo, aquí solamente hay un adulto y un niño. O ¿ves gente muerta?”. Este tipo de situaciones antes me daban risa y hasta emoción de pensar que pronto estaría al lado de mi amor. Ahora me enfurecen.

Mujeres que están en mi misma situación, ¿cómo lo están manejando? Sé que esto es pasajero, pero ahora entiendo que tener una familia no significa que papá y mamá estén juntos. Una familia puede ser de dos…Mi hija y yo ❤

 

Créditos:

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Mi amigo imaginario

Yo no recuerdo haber tenido un amigo imaginario de niña. Pero sé de muchos niños que si lo tienen. Esto para mi es ¡un total enigma!. Me cuesta trabajo creer que de verdad estén viendo a una “figura” que sea tan real para los niños que hasta algunos quieran compartir comida con estos cuates.

Mi Natu tiene 1.10 y últimamente ha “señalado” cosas sonriendo, como cuando me quiere enseñar algo que vio pero en vez de enseñármelo a mi…lo hace viendo a la nada. No es algo que suceda todo el tiempo, pero si ha llegado a pasar. Se rie y saluda a la pared.

He escuchado también historias de que los niños son sumamente perceptivos y pueden ver seres de otra dimensión. No quiero pensar en eso porque si me da miedito.

No sé si mi hija esté viendo seres del más allá o esté imaginando un nuevo amigo, pero cuando sucede yo no siento miedo. Siento curiosidad y le pregunto que a quién saluda o a quién le enseña lo que está viendo.

Una vez conocí a unas personas que me platicaron que su hijo (tendría como 4 o 5 años) de pronto decía cosas como “yo me acuerdo que en mi otra vida era…” o “yo tenía alitas y estando en el cielo los vi, bajé y fui a su casa que ahora es en la que vivo también y decidí que eran lo que quería para mi”.

¿Se imaginan que loco?

¡Me gustaría conocer sus experiencias! Los invito a compartirme sus vivencias en comentarios.

Les dejo esta nota que me pareció muy interesante sobre el tema, de la página: TOY CANTANDO

Leer es crecer

Definitivamente el hábito de la lectura te hace crecer en todos los sentidos. Enriquece no solo tu acervo cultural, también alimenta tu imaginación, apacigua tus emociones y al mismo tiempo hace que vivas momentos extraordinarios.

Es importante que como adultos canalicemos a nuestros hijos por un camino correcto, parte de esto es fomentar el vicio de la lectura y de esta manera conseguir mejorar su desarrollo escolar y como ser humano.

Por cuestiones del destino, me topé con un blog dedicado a recomendar títulos de fantasía muy buenos, además podrán encontrar un club de lectura y hasta adquirir una agenda muy linda: Mundo de fantasía.

Seamos participativos y colaboremos en la educación de nuestros retoños. ¡Ellos merecen eso y mucho más!

Imagen: <a href=”http://www.freepik.com/free-photos-vectors/people”>People image created by Pressfoto – Freepik.com</a> 

 

No todo es color de rosa

Mis ánimos están por los suelos. Toda esa energía y fortaleza que me caracteriza se ha derrumbado, me siento impotente y con ganas de gritar. Siento que me pesa el propio cuerpo, que mis párpados se cierran y mis ojos están húmedos. Camino arrastrando los pies, arrastrando estos sentimientos.

Puedo soportar enfermedades, insultos y malos días. Pero no puedo soportar ver a mi hija sufrir, verla con ojeras, escucharla toser por las noches. Siento tanta rabia ver como va creciendo y con ella las alergias. Sus efectos llegan hasta mi corazón.

Estando con ella me eleva la energía, ver como a pesar de tener calentura saluda por la ventana al vecino gritando “ollaaaaa”, como se agacha para que el techo no le estorbe y seguir viendo el avión que va pasando, sonreír y cantar martinillo.

Nadie me dijo que ser madre sería fácil, lo sé. Ser madre va más allá de posar en fotos, elevar a tu hijo por los aires y sonreír. Ser madre también implica noches seguidas sin dormir, días sin comer y llorar, llorar muchísimo.

Mamá: gracias por estos 32 años que me has cuidado, que has controlado mi temperatura y que te ha preocupado más que a tí misma mi salud y bienestar. Ahora entiendo lo difícil que fue en ocasiones y lo muy afligida que debes haber estado. Comprendo tus desvelos y tus enojos cuando yo misma ignoraba tus cuidados. Te amo mamita, gracias por estar. ¡SIEMPRE ESTAR!

Atrapando sueños

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Vengo en un autobus rumbo a mi hogar. Como cualquier otro pasajero disfruto cada nota que suena a través de mis audífonos. Miro hacia el horizonte en donde aprecio como se pone el sol y me pongo a recordar todos esos momentos en los que disfruté al lado de personas enriquecedoras. Pasan al igual por mi cabeza pensamientos entristecedores con respecto al calentamiento global y todo lo que no estamos haciendo por evitarlo. Pienso en mi hermosa hija y sueño despierta de todos los logros que estoy segura conseguirá, una mujer cumpliendo sus sueños…de pronto me paro en seco…¿”sus” o “mis” sueños? Me llena de júbilo pensar en que ella será grandiosa y reconocida, pero tengo que separar lo que yo soñé desde chica y permitir que ella sueñe también…que no solo sueñe, que haga todo por hacerlos realidad y yo la ayudaré a cumplirlos.

Vengo en carretera en la oscuridad de un autobús lleno de pasajeros, en el cual predomina el aroma a lavanda en exceso. A lo lejos percibo relámpagos, una tormenta eléctrica está cubriendo con su resplandor las montañas del fondo. Paso de escuchar notas suaves con composiciones inteligentes a música electrónica totalmente creada en computadora y letras inservibles, de pronto suenan notas tropicales que hacen que mis pies se muevan al ritmo de la música. Así soy yo, tal como el playlist de mi reproductor…mi diversidad emocional me caracteriza. ¿Que será cuando ella crezca? ¿Cuales serán sus sueños y sus metas? Cuantos niños frustran sus sueños por falta de apoyo de parte de sus padres, tengo miedo de cometer ese error. Y tengo mucho más miedo que ella algún día sienta que nunca la apoyé y que no me hizo sentir orgullosa, cuando yo solo de saber que existe me llena de alegría y orgullo. ¿Salvará vidas? ¿Deleitará a otros con su voz? ¿Seguirá los pasos musicales de su padre? ¿Será una reconocida bailarina? ¿Enseñará a niños pequeños? ¿Resolverá casos importantes? No sé la verdad a qué querrá dedicar su vida.

La tormenta nos ha alcanzado y con ella mi nostalgia, pienso en mis padres y me causa curiosidad el por qué no fueron más estrictos conmigo para a que cumpliera mis sueños. Yo siempre soñé con tres cosas: música, canto y baile. Por las noches escucho mis canciones favoritas y me imagino que yo soy la que esta detrás de ese micrófono, detrás de esa batería o la que esta dando todo mi esfuerzo por bailar perfecto esa canción. Mis padres dieron y dan todo por mi, pero creo que en la parte de hacer que caminara rumbo a la meta de mis sueños les faltó un poco más atención. Creo que su constante preocupación porque yo estuviera bien y no me faltara nada hizo que esa atención se desviara y no fueran tan esenciales mis sueños. Bastaba con un poco de presión quizás para que una niña de 12 años que decía que quería aprender a tocar un instrumento realmente lo tomara en serio y se preparara. Y que si una niña de 7 años ya escuchaba jazz en el modular de sus padres y ponía rock n roll clásico para bailar usando la falda roja que tenía en su armario, esa que al dar vueltas volaba por los aires fuera una señal de que la música venia en sus venas. O que si esa niña escuchaba una y otra vez el mismo cassette de Mecano tratando de cantar como Ana Torroja era porque disfrutaba las voces melodiosas y deseaba hacer lo mismo.

Mis padres dieron y dan todo por mi, como ya lo dije pero no debemos olvidar que los seres humanos para estar completos debemos no solo tener que comer, que vestir, donde dormir y donde estudiar. También tenemos ilusiones y soñamos despiertos. Tal vez mi problema fue la excesiva independencia y rebeldía, quizás oculté tantas cosas a mis padres que no se dieron cuenta lo que realmente deseaba. Se las puse muy complicada y hoy me arrepiento. Todos esos momentos en los que me respondieron con “que mal cantas”, “no podrás tener una batería porque terminara siendo un perchero” (y como no decirme eso, si mi cuarto parecía la Selva Lacandona de tantas cosas tiradas, no sé como nunca me comió Anaconda) y con respecto al baile creo que es el único que no me dijeron nada, yo solita me puse obstáculos mentales. Que si estoy gorda, que si soy lenta, que están caras las clases….igual también tuve la culpa por ser tan versátil en mis ideales, tan muy “mi playlist”. Porque inclusive recuerdo haber soñado con jugar hockey o patinaje artístico. Tal vez yo tuve la culpa de confundirlos, de no ser clara y consistente.

¿Qué debieron hacer unos padres con una hija así de complicada? ¿Cómo adivinar qué es lo que soñaba? ¿Qué le pasaba por la cabeza? ¿Cómo evitar que esos sueños fueran inalcanzables y solo se quedaran en la imaginación de una pasajera de 32 años que viaja a su casa? Temo que mi hija sea como yo fui y no me envíe las señales adecuadas para que yo pueda ayudarle a cumplir sus sueños. Quiero encontrar la contraseña de sus pensamientos y la fórmula para adivinar lo que quiere sin equivocarme. Quiero que ella sea plena y que cuando ella vaya en un camión rumbo a su casa piense en todo menos en la nostalgia que siente por no haber cumplido sus sueños.

¿Qué significa ser mamá?

Pre-natal exercises. Beautiful pregnant woman exercising while sitting in lotus position

No suena tu despertador porque no lo usas, simplemente abres tus ojos porque el sol entra por tu ventana y sientes todo su resplandor sobre tu cara. Escuchas a lo lejos pajarillos cantando y el sonido que provoca el viento sobre las hojas de las palmeras del jardín. Revisas tu teléfono, 10 de la mañana. Tienes mensajes y llamadas perdidas de tu mejor amiga. Ese día es hermoso, un día perfecto para ir a la playa, no importa qué día es, tú puedes ir cuando quieras.

Te levantas y aún con el pijama puesto acompañas a la familia a desayunar. Te alistas y partes a la playa con tu amiga.

Eres una joven con un cuerpo muy hermoso, una mirada descansada y una agenda llena de eventos sociales. Ya tienes 30 años y sigues soltera por que así lo has querido, haces yoga, vas al gym, te alimentas a tus horas y disfrutas mucho de la vida en compañía de un montón de amigos. La mayoría de tus amigas ya son madres por lo que optas en salir con el grupo selecto de personas que aún no han dado el paso y con gente más joven que tú. Asistes a las reuniones de tus amistades que ya han formado una familia y ves con cara de incertidumbre a todos esos pequeños seres humanos, los hueles aunque estén a metros y piensas para tus adentros “nunca seré madre”. Según la época del mes cambias de parecer, ese famoso “llamado de la naturaleza” empieza a jugar con tu mente. Pero sacudes efusivamente la cabeza para que ese instinto salga de ti, ¿cambiar pañales? ¡nunca!

Conforme van pasando los meses empiezas a observar más a esas madres con sus hijos y sonríes. Hasta que llega un día en el que tienes en tus manos una prueba de embarazo positiva. Lloras incontrolablemente, no sabes qué viene. Solo tienes miedo, muchísimo miedo.

Y sí, todos esos temores que tenías son totalmente reales. Ser madre no es lo que ves en las películas de mucha felicidad, ni tampoco en los comerciales de televisión. Ser madre es agotador, desgastante y frustrante. Ser madre es dejar un estilo de vida fancy por uno cómodo y muy cansado. Ser madre es desvelarte con una mamila en la mano en vez de un martini. Ser madre es increíblemente cansado.

De pronto estás ahí sentada en una mesa de un restaurante, viendo a lo lejos como tu pequeña juega con otros niños, venciendo el miedo que le tenía a los juegos inflables. Te pediste un café tan cargado que haces muecas, pero necesitas estar despierta porque aun falta un largo recorrido para finalizar este día. Te sientes importante porque tu hija te voltea a ver cada 5 minutos, eres lo más importante para ella. De fondo escuchas un bolero muy bonito y cierras los ojos, solamente para escuchar la letra de la canción “mi vida sin tu amor….” No te logras imaginar cómo sería una vida sin tu hija, no sientes un gramo de satisfacción al recordar esa vida de diversión que tenías, sin pensar en un futuro y sin pensar en nadie más que en ti. Todo ese cansancio, frustración y desgaste solamente pasa a segundo plano, cuando viene tu hija, te abraza y mirándote a los ojos te hace entender el hermoso significado de ser “mamá”.

¡No negamos la cruz de nuestra parroquia!

Hay bebés que lloran mucho y otros que ríen en exceso, unos que empiezan a caminar muy rápido y otros que aun en la universidad se revientan la boca a cada rato, hay algunos bebés que no duermen y otros roncan como si estuvieras en plena carrera de coches. Hay bebés que no les gusta comer y otros….simplemente comer es su segundo nombre.

Yo fui de estos últimos bebés, bueno…sigo siendo una tragaldabas….

Tengo un primo que se llama Juanin, bueno así le decimos en la familia pero es un gran comunicador que actualmente es influencer en medios digitales, su nombre es Toño Sempere. Lo que aprendí hace años de él es que si te ponen un apodo, en vez de sufrirla la goces…él lo ha hecho toda su vida, es más él mismo se ponía apodos y así no daba chance que nadie se le adelantara a apodarlo. Y si llegaba a suceder, les digo que la gozaba. Casualmente, sus ocurrencias dieron tanto que hasta yo terminé con un apodo familiar que a la fecha continúa y dudo desaparezca. Como comentaba, siempre he sido muy tragoncilla así que mi querido Juanin consideró prudente nombrarme “Ambrea”. La verdad no me enoja para nada, al contrario me da risa y siempre he dicho que es de la familia Sempere, todos somos re tragones.

La Natu pues resulta que heredó tremenda vocación gastronómica. Y pues no se salvó de ser apodada, no por Juanin si no que el autor intelectual es mi sacrosanto padre…la Natu es conocida en mi familia como “Natambres”.

No sé si es creatividad nata o bullying integrado en nuestros chips, pero ahhh como nos divertimos en esta familia. Definitivamente nuestras principales características son:

1.- Requeterecontratragones

2.- Ocurrentes

3.- Bulleadores 

4.- Cariñosos

5.- Muy buenos cocineros

No me arrepiento de pertenecer a esta familia, la verdad es muy divertido y sé perfecto que mi hija así como yo, mis primos y toda la familia “no negará la cruz de su parroquia”.