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Cuando mamá se enferma

“Mami, te vas a bañar?”

“Si Natu, me voy a bañar”

“Mami, te vas a bañar?”

“Que si mi vida, ya te dije que si”

“Mami, si te vas a bañar?”

Mami: “………………………”

“Mamiiiiiiii, te vas a bañaaaaaaar?”

Esta fue una de tantas conversaciones repetitivas que tuve el día de ayer con mi hija. Normalmente pregunta todo dos veces y rara vez tres, pero anoche fue especialmente repetitiva. Yo no sé si prendió el radar del comochin que se traduce al idioma familiar como el famoso “Comochin….gas” pero de verdad se esmeró en sacarme una nueva cana de las 80 que me han salido en lo que va del mes.

Si hubiera sido cualquier otro día de verdad que no hubiera sido problema, yo le repito igual todo hasta que se desespera y es cuando termino diciendo “ah verdad, qué se siente que te repitan todo?”. Solo se ríe. Pero ayer me puse malísima. Sentía que quería golpear la cabeza en la pared o arrancármela.

Resulta que nos fuimos a ver el show de Paw Patrol a un centro comercial de nuestra ciudad, llegamos muy emocionadas porque veríamos a “Skaaaay” “Chesssss” “Bambul” y “Macha” (así los llama mi bebe) ah claro y sin olvidar el “Yaye y sus cashollos”.

Pues listo, llegamos un poco antes de que iniciara el show y aprovechamos para comprarnos unas papas a la francesa con queso cheddar y un litro de agua de limón. Llegamos al lugar y oh sorpresa!!! El evento a pleno rayo del sol y sin sillas montadas. Me senté en el piso debajo de un arbolito que rogaba aguantara la poca sombra que daba. Solo como dato cultural, me sentía en la gloria, diría una amiga “me lamía los bigotes de felicidad” porque descubrí que de verdad soy muy buena en mi trabajo, yo me dedico a organizar eventos en un centro comercial (no al que fuimos ayer) y pues mis montajes son cómodos y busco que mi auditorio disfrute lo más que se pueda la estancia en el evento. Claro que a veces me falla porque el clima hace de las suyas (es un centro comercial abierto) pero por lo menos llegas y tienes donde sentarte.

El evento empezó a las 4pm y yo sentía que me moría de calor!!! Bueno y no puedo imaginarme a los pobres chicos del show en especial los que estaban dentro de las botargas (que por cierto una súper energía en todo momento, que me sorprendió). Por lo que se merecen mi respeto y admiración además de que mantuvieron la pila a todo lo que da y los niños estaban felices. ¡Se los recomiendo! =>Lore Shows<=

Ahí estuvimos disfrutando, cantando, bailando y aplaudiendo. Mi hija de verdad me sorprendió, se paró solita a participar como niña grande y yo bueno, asustadísima porque no fuera a comprender de qué trataba. Me jaló la organizadora y casi casi me da un manazo “déjalaaaa que agarre confianzaaaaa” y yo así de “bueno está bien” (la conozco, no se preocupen). Le fue súper bien a mi bebe y yo como pavorreal.

Cuando regresamos a la casa yo traía ya un dolor de cabeza infernal, no sabía qué hacer de verdad. Bañé a mi hija, le di de cenar y “la subí a dormir”. Cada minuto que pasaba mi dolor de cabeza iba en aumento junto con mi desesperación porque mi niña simplemente quería “jugal”. Descubrí con mucha tristeza que me había quedado sin pastillas para los dolores de cabeza, así que empecé a enloquecer. Terminé tomando naproxeno sódico creyendo que serviría. Yo no supe si fue insolación o qué fue pero me sentía fatal. Mi deseo de verdad es que Natalia se durmiera para poderme relajar y quitarme el dolor con meditación como lo he hecho en otras ocasiones, pero en serio que no había manera. Hasta que me vio realmente enojada y ya casi al borde del llanto, ella solita se metió a su cuarto y se acostó. A lo lejos escuché un “mami etas ben?” y simplemente suspiré y le dije “si mi vida no te preocupes, duérmete”. Cerré mis ojos y me quedé dormida.

Qué difícil de verdad es cuando una se siente mal y estás sola. Esta ocasión fue un dolor de cabeza, pero hubo otra ocasión que me dio algo que se conoce como “Laberintitis” ahí si….yo ya no quería saber ¡nada de nada! Afortunadamente hubo amistades y familia que se preocuparon por mi y estuvieron en mi casa apoyándome con mi hija. Si no definitivamente hubiera sido una mamá en aprietos.

Y ustedes, ¿Cómo le hacen cuando enferman y no tienen quién cuide el retoño?

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Para mi mamá

mama

Estoy llena de felicidad y amor, cada poro de mi cuerpo desprende pequeñas partículas que generan una paz en mi vida que de verdad no puedo explicar. Conforme pasa el tiempo me doy cuenta que me siento completamente orgullosa de lo que soy. Una persona transparente, inteligente, hermosa por dentro y por fuera y lo mejor es que tengo tanto amor que quiero dar y recibir, de verdad hasta me tiemblan las manos de emoción.

Ver los ojos de mi hija, sus repentinos abrazos, besos y sus “tiamo” son lo máximo. Pero hay algo en especial que de verdad me llena de luz mi vida, y esa es mi mamá.

La admiro tanto, pensar en que ese ser humano de 1.56 de estatura ha aguantado tantísimo es como totalmente extraordinario para mi. Para empezar me tuvo a mi, que bueno…un angelito nunca fui. Yo era de esas niñas que se portaban tan mal en la escuela que cada lunes tenía cita mi mamá con la directora para hablar de mi mala conducta, fui también de esas rebeldes que se escapaban una y otra vez de la casa hasta que me pusieron barras en la ventana y recuerdo haberme quedado atorada en una ocasión. Me iba a la tiendita a comprar latitas de leche condensada y me las comía a escondidas, le jalaba el cabello a los niños que me gustaban, me gustaba comer hormigas y cuando me dieron la oportunidad de estar en la escolta dije “ni madres, yo no marcho” dejando la escolta incompleta a la mera hora. Recuerdo que los regaños de mi mamá (que es española y ay dios como gritan) se escuchaban hasta la siguiente colonia, nos empezaba a corretear a mi hermano y a mi con su chanclita vieja y como está chiquita y nosotros grandotes, pues no nos alcanzaba así que optaba por aplicar la técnica milenaria de la chancla voladora. Nunca le atinó y más que tenerle miedo nos daba risa, lo cual no era muy bueno porque la hacíamos enojar más y más.

Mi madre me enseñó la importancia de verse bonitas, ella hasta para ir al super se arregla tan bien y siempre me dice “uno nunca sabe a quién se va a encontrar”. Me enseñó también que no debo quedarme callada ante las injusticias, a pesar de ser algo bueno resultó no serlo tanto para el resto de la gente porque me ven como que siempre “la armo de pedo”, claro mi respuesta es “si no fueran tan injustos y ojetes”….el punto es que mi madre, me dio una educación pulcra. Definitivamente no fue una mamá consentidora, no era de las que llegaba el fin de semana y ya andaba pensando a qué parque llevarnos ni tampoco era de hacernos comida especial. De hecho ella nos decía que las cebollas las cosechaba Mickey Mouse y el agua natural era “jugo de nube”, no nos hacía el chocomilk decía que nosotros podíamos solitos. En nuestra casa todo era un completo orden, no parecía que vivieran niños en ella ya que mi mamá siempre se preocupó porque se viera limpia y ordenada. Nuestra pelea constante era mi habitación que siempre tenía un tiradero, hasta que llegó al grado de pasar con bolsas negras de basura a recoger todo lo que encontrara “tirado” o que para ella estuviera “fuera de su lugar”, si yo quería recuperar algo de las bolsas debía pagar una multa “1 peso por cada pieza”. Ella me exigía que en cada cajón ubicara mis cosas y colocara una etiqueta por afuera que dijera el contenido del cajón. Así que si había calzones la etiqueta decía “choninos”, su lema es “un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”. Sus momentos de debilidad eran los domingos, recuerdo que hacíamos picnic en la cama y nos poníamos a ver películas en el canal 5. Lo malo es que ese picnic era solo recalentado de la semana, ah porque mi madre es experta en los recalentados. Recuerdo que mi primo Nel llegó a decir una vez “La tía Marian hace tacos de todo, hasta tacos de espagueti”.

Mi madre era una especie de sargento chingón, divertida en exageración y estricta a la par. Hoy me siento a veces contrariada porque desde que estaba embarazada me ha hecho comentarios que jamás imaginé que saldrían de la boca de mi mamá:

“Nunca en mi vida había visto a una embarazada tan feliz”

“Eres una excelente madre, más de lo que yo fui”

“Te admiro como madre, yo quisiera que tu hubieras sido la mía”

Ustedes pueden imaginar lo que eso significa para mi? Que yo siempre fui la que le sacó canas verdes, moradas y de todos los colores y que hoy ella diga que desea haber sido como yo? Wow. De verdad que eso es totalmente grato para mi. Pero yo quiero decirle algo a mi mamá:

“Mami, tu fuiste y eres una madre excepcional. Yo no podría ser la madre que soy si no hubiera aprendido tantas cosas que te desviviste por enseñarme. Eres para mi la mejor madre del mundo. Sé que tu no tuviste a la tuya para que te enseñara a ser mi mamá, pero por eso mereces el triple de aplausos porque créeme que lo hiciste muy bien. Hoy soy la mujer que soy porque tu te empeñaste en sacar lo mejor de mi. De verdad te extraño mucho y esto de vernos una vez al año me parte en pedazos. Pero siempre siempre estás en mi cabeza. Gracias por darme la vida y por enseñarme a vivirla.”

Te amo mamá.

Los conflictos de mamá

Me siento cansada.

Definitivamente ser una mamá soltera es muy complicado y gratificante a la vez. Amo la conexión que tengo con mi hija, siento que es muy especial y única. La disfruto demasiado y me enloquece de felicidad ver su crecimiento.

Pero me siento muy muy cansada como mujer. Tuve un punch impresionante hace un par de meses, decidí consentirme, arreglarme más, comprarme cosas que hace mucho no lo hacía, en fin renacer como mujer. Pero de verdad estoy cansada, cansada de llegar a casa y no poder decirle a alguien cómo estuvo mi día, poder disfrutar la lluvia acurrucadita de alguien, un abrazo, un beso de desayuno. Creo que soy una mujer que le gusta estar acompañada, creo que eso de estar sola no va conmigo. Lo que si es bien cierto es que “dicen” que para poder tener una buena relación con alguien debes aprender a vivir primero con tu soledad y disfrutarla. ¿Cómo se logra? ¿Cómo si a mi lo que me encanta es estar con gente?

Por otra parte, me pongo a pensar en cómo podría yo conocer nuevos prospectos, cómo hacerle para salir a alguna cita….wow….lo pienso y hasta me dan escalofríos, porque simplemente no concibo dejando a mi hija con una nanny para ir a una cita osea me parece totalmente egoísta de mi parte. Quizás y estoy mal, pero así lo siento.

Me parece que soy una mujer increíble, créeme que lo sé y no es un tema de baja autoestima. Simplemente tengo el tiempo totalmente cubierto, mamá-trabajadora-mujer.

No dudo que existen hombres que enloquecerían por mi, por supuesto que si los hay. El tema aquí es ¿qué puerta tengo que abrir para encontrarlos?

Además es un miedo que tengo de que cuando se presenten los prospectos y tenga que decidir si si o si no, este miedo es por protección a mi bebe.

Me gustaría conocer sus historias de amor después de una separación con el padre de sus hijos, ¿cómo fue? ¿qué pasó? Todo…

Colecho: ¿capricho de mamá o del retoño?

Smiling baby girl lying on a bed sleeping on blue sheets

Yo: “Sí, es que leí que el colecho era bueno para los bebés, además de que se fortalece más el vínculo con la gorda. Estoy feliz de practicarlo, siento re bonito despertar y oler su cabello…”

Mi mamá: “El co…¿qué? ¿qué mafufada es esa?”

Yo: “Ay mamá, pues que duermas con tu bebé en la misma cama”

Mi mamá: “Ay pues yo cuando tú eras chiquita ni de loca te ponía en mi cama. Tu siempre dormiste en tu cama. Estas nuevas modas no sirven para nada”

No sé si sirven o no, el punto es que las nuevas generaciones definitivamente hacemos las cosas MUY diferentes a lo que hacían nuestras mamás…y ni se diga la diferencia ¡con las abuelas!

El colecho es básicamente que tu bebé duerma en la misma cama que tú. Hacerlo trae grandes beneficios tanto para ti como para tu bebé. Sumándole que es totalmente placentero sentir sus manitas que de pronto te regalan una hermosa y tierna caricia…o una patada en la cara con su diminuto y apestosito pie, por ejemplo.

Natu es una pequeñuela que toda su cortita vida ha dormido un 99% a mi lado. Realmente fue muy poco tiempo el que durmió en cuna, yo no lo soportaba. Amaba dormirla conmigo por los siguientes motivos:

1.- El aroma es excepcional, me relajaba totalmente.

2.- Era muy cómodo darle de comer sin tener que levantarme a media noche.

3.- La temperatura era perfecta. Hasta hace poco leí que las mamás teníamos un súper power, el cual consiste en que si nuestro bebé tiene la temperatura más alta de lo normal, la temperatura de la madre baja para poder regular la del retoño. Si la temperatura del bebé es más baja de lo normal, en automático la temperatura de la mamá sube y así sucesivamente. ¿No es genial?

Por otra parte, están los clásicos comentarios de la verdad absoluta:

“¡Qué peligroso! la vas a aplastar…”

“Por eso traes esas ojeras, deja que ella tenga su espacio y tú el tuyo”

Y así…así he vivido por mucho tiempo. Hoy mi hija tiene 2 años 2 meses (exactamente ya que hoy 21 ella cumple mes) y dormimos en la misma cama.

El dilema es que ahora no sé si es porque ella quiere dormir a mi lado o yo quiero que duerma conmigo. Resulta que hace unos meses decidí que mi bebita debía dormir ya sola en su cuarto. Para mi sorpresa la que se estuvo levantando toda la noche fui yo, no paraba de ir a verla a su recámara para corroborar que estaba bien. De pronto decidí que debía dormir conmigo porque mi intuición decía (de verdad así fue, no les miento) que estar separada de mí le bajaba las defensas y por eso enfermaba mucho. Y resulta que sí era verdad:

“Cuando un bebé está cerca de su madre y su padre, es más regular la temperatura, son más estables los niveles hormonales, se estabiliza el ritmo cardíaco y la respiración (dicen que al oír la respiración profunda de los padres, ellos también respiran mejor) y funcionan mejor el sistema inmunitario y la producción de encimas (regulan muchos de los procesos del cuerpo).” Fuente: https://www.bebesymas.com/ser-padres/colecho-con-el-bebe-por-que-dormir-juntos-es-beneficioso 

Así que en resumen, no sé qué será de nuestra vida del descanso…definitivamente pienso seguir durmiendo con ella, es completamente relajante. Yo creo que será hasta que ella se case….si…¿no?

¿Cuál es tu opinión con respecto al colecho? ¿Lo practicas?

Fuente foto: https://www.freepik.com/free-photo/smiling-baby-lying-on-a-bed_898742.htm Designed by Freepik

Pipí popó mamá

adios pañal

La maravillosa etapa de dejar atrás el pañal por fin llegó. Llevamos ya un mes que le dijimos adiós a los pañales, bueno….no de lleno, en las noches aún los usamos y la verdad es que me siento feliz, porque para empezar es un ahorro tremendo y ya no contaminamos tanto a nuestro brother el planeta Tierra. Honestamente durante la etapa de los pañales, si compré los ecológicos pero de plano no me acomodé con ellos, no sé si lo hice mal o no estamos hechas para ellos.

En fin el martirio de las rozaduras, los accidentes y las tallas extras en pantalón han llegado a su fin. Yo así como muchas mamás del mundo, pasé por ese miedo de dar inicio. Tenía miedo al estar lavando ropa a cada rato, miedo a que me ensuciara la casa, muchos miedos. Pero la educadora de la guardería habló seriamente conmigo, me dijo “Señora basta! su hija ya lleva dos semanas de retraso y está más que lista para iniciar. En la sala (su salón) no para de quitarse sola el pañal y se forma en la fila de los niños que van al baño. Usted tiene que dar el paso porque lo único que va a pasar es que su hija se sienta excluida por no formar parte de lo que los demás ya están haciendo”. Al principio si sentí algo feo y me sentí presionada, pero decidí abrir mis ojos y observar a mi hija. Descubrí que efectivamente me lanzaba continuamente señales de que ODIABA usar pañal. Así que literal hablé con ella y le expliqué que ya dejaríamos el pañal, le pedí que se despidiera de él y la presenté con Don Escusado y Doña Nica.

Hoy ya tenemos ese mes cumplido, mi hija ya corre (no corría y culpo al estorboso pañal) y es feliz. Lo que si es que este fin de semana comimos muchos frijoles (amamos los frijoles) y pues obviamente fuimos víctimas de los efectos que ocasiona el frijol. Descubrí que mi hija no sabe diferenciar lo que es pipí y lo que es popó, y lo peor es que no sabe diferenciar cuando es un pedo y cuando es el premio completo. Así que todo el fin de semana me la viví en el cuarto de baño escuchando sus flatulencias seguidas de un “sha mamá” (ya mamá). No miento, cada 10-15 minutos mi hija me gritaba “popó mamá amosh” (fuera pipí o popó). Debo confesar que si llegó un momento que me estresé y la regañé…¡ERROR MÍO! así que me agaché y le dije “Mi amor, estos son punes. No puedes pedirme que te traiga al baño solo para tirarte uno. Mamá tiene que terminar los pasteles” ¿Se imaginan? el ritual para que la niña haga “popó” y después el ritual de limpieza, y aunque fuera una falsa alarma el ritual debía llevarse a cabo. Obviamente tardé siglos en terminar mis labores reposteras.

Pero bueno, en vista de que algunas mamitas seguidoras me han pedido tips para esta nueva etapa, decidí elaborar una pequeña lista de lo que yo he hecho y me ha servido:

1.- Compré una nica y mi suegra me regaló un adaptador de escusado. Es importante que tu hij@ use ambos y de pronto quitarle el adaptador y tu sostenerlo. Sucede que cuando sales a la calle y vas a un baño público, no puedes ir cargando ni con tu nica ni con tu adaptador. Tu bebé debe saber cómo se siente en cada situación y así no sufrirás. Bueno no tanto.

2.- Lleva contigo mudas de ropa (incluyendo calzones y calcetines). Los accidentes serán muy recurrentes al principio.

3.- Cuando iniciamos compré un paquete de pañales entrenadores, estos se los ponía para el carro. Sufría de pavor en solo pensar que me adornara el autoasiento. Pero siempre le dije que eran CALZONES GORDITOS jamás usé la palabra pañal. Al llegar al destino la llevaba inmediatamente a un baño y le ponía el calzón normal. Obvio se vale usarlos si sabes que la situación del baño será incómoda tanto para tu bebé como para tí. Pero procura que sea lo menos.

4.- Opta por usar únicamente sandalias de plástico. Llevan 3 lavadas unos tenis hermosos que le compré y no se le quita el olor a pipí. Mejor las sandalias, el glamour déjalo para después.

5.- Lleva en la pañalera muchas bolsas de plástico, así guardas la ropa sucia separada. No contaminas el resto de la ropa que traigas limpia y evitas que se propague el penetrante aroma.

6.- Cada que tengas oportunidad lleva a tu bebé al baño. Enséñale bien el nombre de cada cosa, yo la regué y en vez de decir “baño” le decía “Natu quieres ir a pipí popó?”. Eso está mal. Tu bebé tiene que aprender el correcto nombre de cada cosa.

7.- Si aún no inicias tengo unos “sub-tips” jaja:

7.1.- Yo fui a la tienda a comprar la nica con ella, y le dije “mi amor cuál te gusta más?” Ella eligió la que más le gustaba. Cuando llegamos a casa, la puse al lado del escusado y luego ella iba a sentarse solita (aun con ropa). No sé si ayude esto, pero mi instinto me decía que eso lo motivaría.

7.2.- Cuando yo entraba al baño a hacer mis necesidades, permitía que entrara conmigo. Le platicaba lo que estaba haciendo, le enseñaba cual era el papel y para qué servía. Sonará grotesco lo que diré pero yo exageraba gestos cuando hacía del 2 y entonces ella me imitaba. Perdón, pero de verdad siento que eso me ayudó a que entendiera para qué servía entrar a un baño.

8.- ¡Lava diario! de verdad si dejas “sin querer” ropa mojada de pipí en bolsas es un problema sacarle el olor. Es un pequeño ser humano, su ropita sucia de pipí con que la enjuagues (agitarla bien) en una cubeta con detergente es más que suficiente. Yo la verdad es que diario pongo una lavadora pequeña con lavado express (no más de 20 min) porque no tengo mucho tiempo para estar lavando a mano. Sirve que de paso pongo mis blusas y ropa interior, así no se me acumula y el fin puedo disfrutar más a mi retoño.

9.- Trata de conseguir un cubre colchón plastificado. Estos los venden en tiendas departamentales, no son baratos pero te van a ayudar muchísimo a darle larga vida a tus colchones.

10.- Y por último CELEBRA a tu retoño cada pipí o popó que haga en su nica o escusado. De verdad quizás te suena ridículo, pero para ellos es un ENORME logro. Recuerda que los pequeñitos lo que más buscan es “pertenecer”. Si tu los motivas y los haces sentir que pertenecen créeme que la transición será más rápida y exitosa.

MAMÁ Y PAPÁ: lo más importante de todo esto es que tengas DEMASIADA PACIENCIA Y EXTREMO DE AMOR. Disfrútalo, yo la verdad estoy maravillada con lo inteligente que es mi hija. La ignorante era yo por no confiar en ella. Mi hija estaba más que lista y me ha demostrado que es capaz de eso y mucho más.

¡FELICIDADES POR CADA PASO QUE ESTÁS DANDO CON TUS RETOÑOS!

Ahora es tu turno, platícame ¿cómo te fue o te va con el control de esfínteres?

 

 

Leer es crecer

Definitivamente el hábito de la lectura te hace crecer en todos los sentidos. Enriquece no solo tu acervo cultural, también alimenta tu imaginación, apacigua tus emociones y al mismo tiempo hace que vivas momentos extraordinarios.

Es importante que como adultos canalicemos a nuestros hijos por un camino correcto, parte de esto es fomentar el vicio de la lectura y de esta manera conseguir mejorar su desarrollo escolar y como ser humano.

Por cuestiones del destino, me topé con un blog dedicado a recomendar títulos de fantasía muy buenos, además podrán encontrar un club de lectura y hasta adquirir una agenda muy linda: Mundo de fantasía.

Seamos participativos y colaboremos en la educación de nuestros retoños. ¡Ellos merecen eso y mucho más!

Imagen: <a href=”http://www.freepik.com/free-photos-vectors/people”>People image created by Pressfoto – Freepik.com</a> 

 

No todo es color de rosa

Mis ánimos están por los suelos. Toda esa energía y fortaleza que me caracteriza se ha derrumbado, me siento impotente y con ganas de gritar. Siento que me pesa el propio cuerpo, que mis párpados se cierran y mis ojos están húmedos. Camino arrastrando los pies, arrastrando estos sentimientos.

Puedo soportar enfermedades, insultos y malos días. Pero no puedo soportar ver a mi hija sufrir, verla con ojeras, escucharla toser por las noches. Siento tanta rabia ver como va creciendo y con ella las alergias. Sus efectos llegan hasta mi corazón.

Estando con ella me eleva la energía, ver como a pesar de tener calentura saluda por la ventana al vecino gritando “ollaaaaa”, como se agacha para que el techo no le estorbe y seguir viendo el avión que va pasando, sonreír y cantar martinillo.

Nadie me dijo que ser madre sería fácil, lo sé. Ser madre va más allá de posar en fotos, elevar a tu hijo por los aires y sonreír. Ser madre también implica noches seguidas sin dormir, días sin comer y llorar, llorar muchísimo.

Mamá: gracias por estos 32 años que me has cuidado, que has controlado mi temperatura y que te ha preocupado más que a tí misma mi salud y bienestar. Ahora entiendo lo difícil que fue en ocasiones y lo muy afligida que debes haber estado. Comprendo tus desvelos y tus enojos cuando yo misma ignoraba tus cuidados. Te amo mamita, gracias por estar. ¡SIEMPRE ESTAR!

Atrapando sueños

atra

Vengo en un autobus rumbo a mi hogar. Como cualquier otro pasajero disfruto cada nota que suena a través de mis audífonos. Miro hacia el horizonte en donde aprecio como se pone el sol y me pongo a recordar todos esos momentos en los que disfruté al lado de personas enriquecedoras. Pasan al igual por mi cabeza pensamientos entristecedores con respecto al calentamiento global y todo lo que no estamos haciendo por evitarlo. Pienso en mi hermosa hija y sueño despierta de todos los logros que estoy segura conseguirá, una mujer cumpliendo sus sueños…de pronto me paro en seco…¿”sus” o “mis” sueños? Me llena de júbilo pensar en que ella será grandiosa y reconocida, pero tengo que separar lo que yo soñé desde chica y permitir que ella sueñe también…que no solo sueñe, que haga todo por hacerlos realidad y yo la ayudaré a cumplirlos.

Vengo en carretera en la oscuridad de un autobús lleno de pasajeros, en el cual predomina el aroma a lavanda en exceso. A lo lejos percibo relámpagos, una tormenta eléctrica está cubriendo con su resplandor las montañas del fondo. Paso de escuchar notas suaves con composiciones inteligentes a música electrónica totalmente creada en computadora y letras inservibles, de pronto suenan notas tropicales que hacen que mis pies se muevan al ritmo de la música. Así soy yo, tal como el playlist de mi reproductor…mi diversidad emocional me caracteriza. ¿Que será cuando ella crezca? ¿Cuales serán sus sueños y sus metas? Cuantos niños frustran sus sueños por falta de apoyo de parte de sus padres, tengo miedo de cometer ese error. Y tengo mucho más miedo que ella algún día sienta que nunca la apoyé y que no me hizo sentir orgullosa, cuando yo solo de saber que existe me llena de alegría y orgullo. ¿Salvará vidas? ¿Deleitará a otros con su voz? ¿Seguirá los pasos musicales de su padre? ¿Será una reconocida bailarina? ¿Enseñará a niños pequeños? ¿Resolverá casos importantes? No sé la verdad a qué querrá dedicar su vida.

La tormenta nos ha alcanzado y con ella mi nostalgia, pienso en mis padres y me causa curiosidad el por qué no fueron más estrictos conmigo para a que cumpliera mis sueños. Yo siempre soñé con tres cosas: música, canto y baile. Por las noches escucho mis canciones favoritas y me imagino que yo soy la que esta detrás de ese micrófono, detrás de esa batería o la que esta dando todo mi esfuerzo por bailar perfecto esa canción. Mis padres dieron y dan todo por mi, pero creo que en la parte de hacer que caminara rumbo a la meta de mis sueños les faltó un poco más atención. Creo que su constante preocupación porque yo estuviera bien y no me faltara nada hizo que esa atención se desviara y no fueran tan esenciales mis sueños. Bastaba con un poco de presión quizás para que una niña de 12 años que decía que quería aprender a tocar un instrumento realmente lo tomara en serio y se preparara. Y que si una niña de 7 años ya escuchaba jazz en el modular de sus padres y ponía rock n roll clásico para bailar usando la falda roja que tenía en su armario, esa que al dar vueltas volaba por los aires fuera una señal de que la música venia en sus venas. O que si esa niña escuchaba una y otra vez el mismo cassette de Mecano tratando de cantar como Ana Torroja era porque disfrutaba las voces melodiosas y deseaba hacer lo mismo.

Mis padres dieron y dan todo por mi, como ya lo dije pero no debemos olvidar que los seres humanos para estar completos debemos no solo tener que comer, que vestir, donde dormir y donde estudiar. También tenemos ilusiones y soñamos despiertos. Tal vez mi problema fue la excesiva independencia y rebeldía, quizás oculté tantas cosas a mis padres que no se dieron cuenta lo que realmente deseaba. Se las puse muy complicada y hoy me arrepiento. Todos esos momentos en los que me respondieron con “que mal cantas”, “no podrás tener una batería porque terminara siendo un perchero” (y como no decirme eso, si mi cuarto parecía la Selva Lacandona de tantas cosas tiradas, no sé como nunca me comió Anaconda) y con respecto al baile creo que es el único que no me dijeron nada, yo solita me puse obstáculos mentales. Que si estoy gorda, que si soy lenta, que están caras las clases….igual también tuve la culpa por ser tan versátil en mis ideales, tan muy “mi playlist”. Porque inclusive recuerdo haber soñado con jugar hockey o patinaje artístico. Tal vez yo tuve la culpa de confundirlos, de no ser clara y consistente.

¿Qué debieron hacer unos padres con una hija así de complicada? ¿Cómo adivinar qué es lo que soñaba? ¿Qué le pasaba por la cabeza? ¿Cómo evitar que esos sueños fueran inalcanzables y solo se quedaran en la imaginación de una pasajera de 32 años que viaja a su casa? Temo que mi hija sea como yo fui y no me envíe las señales adecuadas para que yo pueda ayudarle a cumplir sus sueños. Quiero encontrar la contraseña de sus pensamientos y la fórmula para adivinar lo que quiere sin equivocarme. Quiero que ella sea plena y que cuando ella vaya en un camión rumbo a su casa piense en todo menos en la nostalgia que siente por no haber cumplido sus sueños.

¿Qué significa ser mamá?

Pre-natal exercises. Beautiful pregnant woman exercising while sitting in lotus position

No suena tu despertador porque no lo usas, simplemente abres tus ojos porque el sol entra por tu ventana y sientes todo su resplandor sobre tu cara. Escuchas a lo lejos pajarillos cantando y el sonido que provoca el viento sobre las hojas de las palmeras del jardín. Revisas tu teléfono, 10 de la mañana. Tienes mensajes y llamadas perdidas de tu mejor amiga. Ese día es hermoso, un día perfecto para ir a la playa, no importa qué día es, tú puedes ir cuando quieras.

Te levantas y aún con el pijama puesto acompañas a la familia a desayunar. Te alistas y partes a la playa con tu amiga.

Eres una joven con un cuerpo muy hermoso, una mirada descansada y una agenda llena de eventos sociales. Ya tienes 30 años y sigues soltera por que así lo has querido, haces yoga, vas al gym, te alimentas a tus horas y disfrutas mucho de la vida en compañía de un montón de amigos. La mayoría de tus amigas ya son madres por lo que optas en salir con el grupo selecto de personas que aún no han dado el paso y con gente más joven que tú. Asistes a las reuniones de tus amistades que ya han formado una familia y ves con cara de incertidumbre a todos esos pequeños seres humanos, los hueles aunque estén a metros y piensas para tus adentros “nunca seré madre”. Según la época del mes cambias de parecer, ese famoso “llamado de la naturaleza” empieza a jugar con tu mente. Pero sacudes efusivamente la cabeza para que ese instinto salga de ti, ¿cambiar pañales? ¡nunca!

Conforme van pasando los meses empiezas a observar más a esas madres con sus hijos y sonríes. Hasta que llega un día en el que tienes en tus manos una prueba de embarazo positiva. Lloras incontrolablemente, no sabes qué viene. Solo tienes miedo, muchísimo miedo.

Y sí, todos esos temores que tenías son totalmente reales. Ser madre no es lo que ves en las películas de mucha felicidad, ni tampoco en los comerciales de televisión. Ser madre es agotador, desgastante y frustrante. Ser madre es dejar un estilo de vida fancy por uno cómodo y muy cansado. Ser madre es desvelarte con una mamila en la mano en vez de un martini. Ser madre es increíblemente cansado.

De pronto estás ahí sentada en una mesa de un restaurante, viendo a lo lejos como tu pequeña juega con otros niños, venciendo el miedo que le tenía a los juegos inflables. Te pediste un café tan cargado que haces muecas, pero necesitas estar despierta porque aun falta un largo recorrido para finalizar este día. Te sientes importante porque tu hija te voltea a ver cada 5 minutos, eres lo más importante para ella. De fondo escuchas un bolero muy bonito y cierras los ojos, solamente para escuchar la letra de la canción “mi vida sin tu amor….” No te logras imaginar cómo sería una vida sin tu hija, no sientes un gramo de satisfacción al recordar esa vida de diversión que tenías, sin pensar en un futuro y sin pensar en nadie más que en ti. Todo ese cansancio, frustración y desgaste solamente pasa a segundo plano, cuando viene tu hija, te abraza y mirándote a los ojos te hace entender el hermoso significado de ser “mamá”.

Mi hija se llamará…

mi hija se llamará

Hace muchos, pero muchos años la usanza era darle muchos nombres a nuestros hijos. Mi abu Angelita (QEPD) me contaba que además en el Registro Civil todo era a mano y generalmente eran personas muy mayores quienes te atendían. Mi familia es de España, tanto del lado de mi madre como del de mi padre y mi abu de la que hablo era la mamá de mi papá. Cuando su madre nació la llevaron al Registro Civil en donde efectivamente el que atendió era un señor muy mayor. Cuando este le preguntó al papá de la bebe cuál sería el nombre de su hija, él orgullosamente y con el pecho inflado contestó “Mi hija se llamará Juana Inés de la Asunción…etc etc” (disculpen ustedes que no me sepa el nombre completo, yo la conocí como la abuelita Juanita. Y sí, el mentado viejillo literal registró a la abuelita con el solemne nombre de “Mi hija se llamará Juana….y lo que le siga” ¡¡¡¡MI HIJA SE LLAMARÁ!!!!

MORALEJA: Es tan importante elegir bien el nombre que llevarán los retoñitos o elegir bien el horario para asistir al Registro Civil, no vaya a ser que te toque otro viejito ocurrente….

Lo cual me recuerda el martirio que pasamos mi esposo y yo para elegir el nombre de mi nena hermosa. Recuerdo que cuando aún no sabíamos si sería niña o niño, hicimos una lista cada uno de nombres de varón y nombres de niña. Bueno….yo hice mi lista, él….él simplemente me dijo que no a todas mis opciones y no propuso más que algunos nombres que en lo personal no me gustaban para dárselos a mi hija. Finalmente estaba yo ya muy decidida a convencer a mi marido de uno en especial…yo quería que se llamara EMMA. Me encanta ese nombre y la verdad es que sentía que le quedaría perfecto a un muy probablemente próximo talento musical (mi esposo es músico y mi hija ha heredado un ritmazo de miedo). Todo iba bien, seguía con mi ilusión hasta que un día mi sobrina Laby me dijo “¿estás segura de lo que vas a hacer? ¿de casualidad ya analizaste si combina el nombre de Emma con sus apellidos?” y por supuesto yo le dije que era un nombre maravilloso, bla bla…un momento….¿Emma Manzur Sempere? ¡De la que nos salvamos! Mi hija hubiera sido una víctima del bullying escolar, mira que nombrar a tu hija EmMA MANzur…..

Por eso creo que es bien importante que no solo piensen en lo que significa el nombre o les guste mucho, también debemos elegir con base a si combina o no con los apellidos de la criatura. ¡Seamos conscientes!