Archivo de la etiqueta: mama

Pipí popó mamá

adios pañal

La maravillosa etapa de dejar atrás el pañal por fin llegó. Llevamos ya un mes que le dijimos adiós a los pañales, bueno….no de lleno, en las noches aún los usamos y la verdad es que me siento feliz, porque para empezar es un ahorro tremendo y ya no contaminamos tanto a nuestro brother el planeta Tierra. Honestamente durante la etapa de los pañales, si compré los ecológicos pero de plano no me acomodé con ellos, no sé si lo hice mal o no estamos hechas para ellos.

En fin el martirio de las rozaduras, los accidentes y las tallas extras en pantalón han llegado a su fin. Yo así como muchas mamás del mundo, pasé por ese miedo de dar inicio. Tenía miedo al estar lavando ropa a cada rato, miedo a que me ensuciara la casa, muchos miedos. Pero la educadora de la guardería habló seriamente conmigo, me dijo “Señora basta! su hija ya lleva dos semanas de retraso y está más que lista para iniciar. En la sala (su salón) no para de quitarse sola el pañal y se forma en la fila de los niños que van al baño. Usted tiene que dar el paso porque lo único que va a pasar es que su hija se sienta excluida por no formar parte de lo que los demás ya están haciendo”. Al principio si sentí algo feo y me sentí presionada, pero decidí abrir mis ojos y observar a mi hija. Descubrí que efectivamente me lanzaba continuamente señales de que ODIABA usar pañal. Así que literal hablé con ella y le expliqué que ya dejaríamos el pañal, le pedí que se despidiera de él y la presenté con Don Escusado y Doña Nica.

Hoy ya tenemos ese mes cumplido, mi hija ya corre (no corría y culpo al estorboso pañal) y es feliz. Lo que si es que este fin de semana comimos muchos frijoles (amamos los frijoles) y pues obviamente fuimos víctimas de los efectos que ocasiona el frijol. Descubrí que mi hija no sabe diferenciar lo que es pipí y lo que es popó, y lo peor es que no sabe diferenciar cuando es un pedo y cuando es el premio completo. Así que todo el fin de semana me la viví en el cuarto de baño escuchando sus flatulencias seguidas de un “sha mamá” (ya mamá). No miento, cada 10-15 minutos mi hija me gritaba “popó mamá amosh” (fuera pipí o popó). Debo confesar que si llegó un momento que me estresé y la regañé…¡ERROR MÍO! así que me agaché y le dije “Mi amor, estos son punes. No puedes pedirme que te traiga al baño solo para tirarte uno. Mamá tiene que terminar los pasteles” ¿Se imaginan? el ritual para que la niña haga “popó” y después el ritual de limpieza, y aunque fuera una falsa alarma el ritual debía llevarse a cabo. Obviamente tardé siglos en terminar mis labores reposteras.

Pero bueno, en vista de que algunas mamitas seguidoras me han pedido tips para esta nueva etapa, decidí elaborar una pequeña lista de lo que yo he hecho y me ha servido:

1.- Compré una nica y mi suegra me regaló un adaptador de escusado. Es importante que tu hij@ use ambos y de pronto quitarle el adaptador y tu sostenerlo. Sucede que cuando sales a la calle y vas a un baño público, no puedes ir cargando ni con tu nica ni con tu adaptador. Tu bebé debe saber cómo se siente en cada situación y así no sufrirás. Bueno no tanto.

2.- Lleva contigo mudas de ropa (incluyendo calzones y calcetines). Los accidentes serán muy recurrentes al principio.

3.- Cuando iniciamos compré un paquete de pañales entrenadores, estos se los ponía para el carro. Sufría de pavor en solo pensar que me adornara el autoasiento. Pero siempre le dije que eran CALZONES GORDITOS jamás usé la palabra pañal. Al llegar al destino la llevaba inmediatamente a un baño y le ponía el calzón normal. Obvio se vale usarlos si sabes que la situación del baño será incómoda tanto para tu bebé como para tí. Pero procura que sea lo menos.

4.- Opta por usar únicamente sandalias de plástico. Llevan 3 lavadas unos tenis hermosos que le compré y no se le quita el olor a pipí. Mejor las sandalias, el glamour déjalo para después.

5.- Lleva en la pañalera muchas bolsas de plástico, así guardas la ropa sucia separada. No contaminas el resto de la ropa que traigas limpia y evitas que se propague el penetrante aroma.

6.- Cada que tengas oportunidad lleva a tu bebé al baño. Enséñale bien el nombre de cada cosa, yo la regué y en vez de decir “baño” le decía “Natu quieres ir a pipí popó?”. Eso está mal. Tu bebé tiene que aprender el correcto nombre de cada cosa.

7.- Si aún no inicias tengo unos “sub-tips” jaja:

7.1.- Yo fui a la tienda a comprar la nica con ella, y le dije “mi amor cuál te gusta más?” Ella eligió la que más le gustaba. Cuando llegamos a casa, la puse al lado del escusado y luego ella iba a sentarse solita (aun con ropa). No sé si ayude esto, pero mi instinto me decía que eso lo motivaría.

7.2.- Cuando yo entraba al baño a hacer mis necesidades, permitía que entrara conmigo. Le platicaba lo que estaba haciendo, le enseñaba cual era el papel y para qué servía. Sonará grotesco lo que diré pero yo exageraba gestos cuando hacía del 2 y entonces ella me imitaba. Perdón, pero de verdad siento que eso me ayudó a que entendiera para qué servía entrar a un baño.

8.- ¡Lava diario! de verdad si dejas “sin querer” ropa mojada de pipí en bolsas es un problema sacarle el olor. Es un pequeño ser humano, su ropita sucia de pipí con que la enjuagues (agitarla bien) en una cubeta con detergente es más que suficiente. Yo la verdad es que diario pongo una lavadora pequeña con lavado express (no más de 20 min) porque no tengo mucho tiempo para estar lavando a mano. Sirve que de paso pongo mis blusas y ropa interior, así no se me acumula y el fin puedo disfrutar más a mi retoño.

9.- Trata de conseguir un cubre colchón plastificado. Estos los venden en tiendas departamentales, no son baratos pero te van a ayudar muchísimo a darle larga vida a tus colchones.

10.- Y por último CELEBRA a tu retoño cada pipí o popó que haga en su nica o escusado. De verdad quizás te suena ridículo, pero para ellos es un ENORME logro. Recuerda que los pequeñitos lo que más buscan es “pertenecer”. Si tu los motivas y los haces sentir que pertenecen créeme que la transición será más rápida y exitosa.

MAMÁ Y PAPÁ: lo más importante de todo esto es que tengas DEMASIADA PACIENCIA Y EXTREMO DE AMOR. Disfrútalo, yo la verdad estoy maravillada con lo inteligente que es mi hija. La ignorante era yo por no confiar en ella. Mi hija estaba más que lista y me ha demostrado que es capaz de eso y mucho más.

¡FELICIDADES POR CADA PASO QUE ESTÁS DANDO CON TUS RETOÑOS!

Ahora es tu turno, platícame ¿cómo te fue o te va con el control de esfínteres?

 

 

Leer es crecer

Definitivamente el hábito de la lectura te hace crecer en todos los sentidos. Enriquece no solo tu acervo cultural, también alimenta tu imaginación, apacigua tus emociones y al mismo tiempo hace que vivas momentos extraordinarios.

Es importante que como adultos canalicemos a nuestros hijos por un camino correcto, parte de esto es fomentar el vicio de la lectura y de esta manera conseguir mejorar su desarrollo escolar y como ser humano.

Por cuestiones del destino, me topé con un blog dedicado a recomendar títulos de fantasía muy buenos, además podrán encontrar un club de lectura y hasta adquirir una agenda muy linda: Mundo de fantasía.

Seamos participativos y colaboremos en la educación de nuestros retoños. ¡Ellos merecen eso y mucho más!

Imagen: <a href=”http://www.freepik.com/free-photos-vectors/people”>People image created by Pressfoto – Freepik.com</a> 

 

No todo es color de rosa

Mis ánimos están por los suelos. Toda esa energía y fortaleza que me caracteriza se ha derrumbado, me siento impotente y con ganas de gritar. Siento que me pesa el propio cuerpo, que mis párpados se cierran y mis ojos están húmedos. Camino arrastrando los pies, arrastrando estos sentimientos.

Puedo soportar enfermedades, insultos y malos días. Pero no puedo soportar ver a mi hija sufrir, verla con ojeras, escucharla toser por las noches. Siento tanta rabia ver como va creciendo y con ella las alergias. Sus efectos llegan hasta mi corazón.

Estando con ella me eleva la energía, ver como a pesar de tener calentura saluda por la ventana al vecino gritando “ollaaaaa”, como se agacha para que el techo no le estorbe y seguir viendo el avión que va pasando, sonreír y cantar martinillo.

Nadie me dijo que ser madre sería fácil, lo sé. Ser madre va más allá de posar en fotos, elevar a tu hijo por los aires y sonreír. Ser madre también implica noches seguidas sin dormir, días sin comer y llorar, llorar muchísimo.

Mamá: gracias por estos 32 años que me has cuidado, que has controlado mi temperatura y que te ha preocupado más que a tí misma mi salud y bienestar. Ahora entiendo lo difícil que fue en ocasiones y lo muy afligida que debes haber estado. Comprendo tus desvelos y tus enojos cuando yo misma ignoraba tus cuidados. Te amo mamita, gracias por estar. ¡SIEMPRE ESTAR!

Atrapando sueños

atra

Vengo en un autobus rumbo a mi hogar. Como cualquier otro pasajero disfruto cada nota que suena a través de mis audífonos. Miro hacia el horizonte en donde aprecio como se pone el sol y me pongo a recordar todos esos momentos en los que disfruté al lado de personas enriquecedoras. Pasan al igual por mi cabeza pensamientos entristecedores con respecto al calentamiento global y todo lo que no estamos haciendo por evitarlo. Pienso en mi hermosa hija y sueño despierta de todos los logros que estoy segura conseguirá, una mujer cumpliendo sus sueños…de pronto me paro en seco…¿”sus” o “mis” sueños? Me llena de júbilo pensar en que ella será grandiosa y reconocida, pero tengo que separar lo que yo soñé desde chica y permitir que ella sueñe también…que no solo sueñe, que haga todo por hacerlos realidad y yo la ayudaré a cumplirlos.

Vengo en carretera en la oscuridad de un autobús lleno de pasajeros, en el cual predomina el aroma a lavanda en exceso. A lo lejos percibo relámpagos, una tormenta eléctrica está cubriendo con su resplandor las montañas del fondo. Paso de escuchar notas suaves con composiciones inteligentes a música electrónica totalmente creada en computadora y letras inservibles, de pronto suenan notas tropicales que hacen que mis pies se muevan al ritmo de la música. Así soy yo, tal como el playlist de mi reproductor…mi diversidad emocional me caracteriza. ¿Que será cuando ella crezca? ¿Cuales serán sus sueños y sus metas? Cuantos niños frustran sus sueños por falta de apoyo de parte de sus padres, tengo miedo de cometer ese error. Y tengo mucho más miedo que ella algún día sienta que nunca la apoyé y que no me hizo sentir orgullosa, cuando yo solo de saber que existe me llena de alegría y orgullo. ¿Salvará vidas? ¿Deleitará a otros con su voz? ¿Seguirá los pasos musicales de su padre? ¿Será una reconocida bailarina? ¿Enseñará a niños pequeños? ¿Resolverá casos importantes? No sé la verdad a qué querrá dedicar su vida.

La tormenta nos ha alcanzado y con ella mi nostalgia, pienso en mis padres y me causa curiosidad el por qué no fueron más estrictos conmigo para a que cumpliera mis sueños. Yo siempre soñé con tres cosas: música, canto y baile. Por las noches escucho mis canciones favoritas y me imagino que yo soy la que esta detrás de ese micrófono, detrás de esa batería o la que esta dando todo mi esfuerzo por bailar perfecto esa canción. Mis padres dieron y dan todo por mi, pero creo que en la parte de hacer que caminara rumbo a la meta de mis sueños les faltó un poco más atención. Creo que su constante preocupación porque yo estuviera bien y no me faltara nada hizo que esa atención se desviara y no fueran tan esenciales mis sueños. Bastaba con un poco de presión quizás para que una niña de 12 años que decía que quería aprender a tocar un instrumento realmente lo tomara en serio y se preparara. Y que si una niña de 7 años ya escuchaba jazz en el modular de sus padres y ponía rock n roll clásico para bailar usando la falda roja que tenía en su armario, esa que al dar vueltas volaba por los aires fuera una señal de que la música venia en sus venas. O que si esa niña escuchaba una y otra vez el mismo cassette de Mecano tratando de cantar como Ana Torroja era porque disfrutaba las voces melodiosas y deseaba hacer lo mismo.

Mis padres dieron y dan todo por mi, como ya lo dije pero no debemos olvidar que los seres humanos para estar completos debemos no solo tener que comer, que vestir, donde dormir y donde estudiar. También tenemos ilusiones y soñamos despiertos. Tal vez mi problema fue la excesiva independencia y rebeldía, quizás oculté tantas cosas a mis padres que no se dieron cuenta lo que realmente deseaba. Se las puse muy complicada y hoy me arrepiento. Todos esos momentos en los que me respondieron con “que mal cantas”, “no podrás tener una batería porque terminara siendo un perchero” (y como no decirme eso, si mi cuarto parecía la Selva Lacandona de tantas cosas tiradas, no sé como nunca me comió Anaconda) y con respecto al baile creo que es el único que no me dijeron nada, yo solita me puse obstáculos mentales. Que si estoy gorda, que si soy lenta, que están caras las clases….igual también tuve la culpa por ser tan versátil en mis ideales, tan muy “mi playlist”. Porque inclusive recuerdo haber soñado con jugar hockey o patinaje artístico. Tal vez yo tuve la culpa de confundirlos, de no ser clara y consistente.

¿Qué debieron hacer unos padres con una hija así de complicada? ¿Cómo adivinar qué es lo que soñaba? ¿Qué le pasaba por la cabeza? ¿Cómo evitar que esos sueños fueran inalcanzables y solo se quedaran en la imaginación de una pasajera de 32 años que viaja a su casa? Temo que mi hija sea como yo fui y no me envíe las señales adecuadas para que yo pueda ayudarle a cumplir sus sueños. Quiero encontrar la contraseña de sus pensamientos y la fórmula para adivinar lo que quiere sin equivocarme. Quiero que ella sea plena y que cuando ella vaya en un camión rumbo a su casa piense en todo menos en la nostalgia que siente por no haber cumplido sus sueños.

¿Qué significa ser mamá?

Pre-natal exercises. Beautiful pregnant woman exercising while sitting in lotus position

No suena tu despertador porque no lo usas, simplemente abres tus ojos porque el sol entra por tu ventana y sientes todo su resplandor sobre tu cara. Escuchas a lo lejos pajarillos cantando y el sonido que provoca el viento sobre las hojas de las palmeras del jardín. Revisas tu teléfono, 10 de la mañana. Tienes mensajes y llamadas perdidas de tu mejor amiga. Ese día es hermoso, un día perfecto para ir a la playa, no importa qué día es, tú puedes ir cuando quieras.

Te levantas y aún con el pijama puesto acompañas a la familia a desayunar. Te alistas y partes a la playa con tu amiga.

Eres una joven con un cuerpo muy hermoso, una mirada descansada y una agenda llena de eventos sociales. Ya tienes 30 años y sigues soltera por que así lo has querido, haces yoga, vas al gym, te alimentas a tus horas y disfrutas mucho de la vida en compañía de un montón de amigos. La mayoría de tus amigas ya son madres por lo que optas en salir con el grupo selecto de personas que aún no han dado el paso y con gente más joven que tú. Asistes a las reuniones de tus amistades que ya han formado una familia y ves con cara de incertidumbre a todos esos pequeños seres humanos, los hueles aunque estén a metros y piensas para tus adentros “nunca seré madre”. Según la época del mes cambias de parecer, ese famoso “llamado de la naturaleza” empieza a jugar con tu mente. Pero sacudes efusivamente la cabeza para que ese instinto salga de ti, ¿cambiar pañales? ¡nunca!

Conforme van pasando los meses empiezas a observar más a esas madres con sus hijos y sonríes. Hasta que llega un día en el que tienes en tus manos una prueba de embarazo positiva. Lloras incontrolablemente, no sabes qué viene. Solo tienes miedo, muchísimo miedo.

Y sí, todos esos temores que tenías son totalmente reales. Ser madre no es lo que ves en las películas de mucha felicidad, ni tampoco en los comerciales de televisión. Ser madre es agotador, desgastante y frustrante. Ser madre es dejar un estilo de vida fancy por uno cómodo y muy cansado. Ser madre es desvelarte con una mamila en la mano en vez de un martini. Ser madre es increíblemente cansado.

De pronto estás ahí sentada en una mesa de un restaurante, viendo a lo lejos como tu pequeña juega con otros niños, venciendo el miedo que le tenía a los juegos inflables. Te pediste un café tan cargado que haces muecas, pero necesitas estar despierta porque aun falta un largo recorrido para finalizar este día. Te sientes importante porque tu hija te voltea a ver cada 5 minutos, eres lo más importante para ella. De fondo escuchas un bolero muy bonito y cierras los ojos, solamente para escuchar la letra de la canción “mi vida sin tu amor….” No te logras imaginar cómo sería una vida sin tu hija, no sientes un gramo de satisfacción al recordar esa vida de diversión que tenías, sin pensar en un futuro y sin pensar en nadie más que en ti. Todo ese cansancio, frustración y desgaste solamente pasa a segundo plano, cuando viene tu hija, te abraza y mirándote a los ojos te hace entender el hermoso significado de ser “mamá”.

Mi hija se llamará…

mi hija se llamará

Hace muchos, pero muchos años la usanza era darle muchos nombres a nuestros hijos. Mi abu Angelita (QEPD) me contaba que además en el Registro Civil todo era a mano y generalmente eran personas muy mayores quienes te atendían. Mi familia es de España, tanto del lado de mi madre como del de mi padre y mi abu de la que hablo era la mamá de mi papá. Cuando su madre nació la llevaron al Registro Civil en donde efectivamente el que atendió era un señor muy mayor. Cuando este le preguntó al papá de la bebe cuál sería el nombre de su hija, él orgullosamente y con el pecho inflado contestó “Mi hija se llamará Juana Inés de la Asunción…etc etc” (disculpen ustedes que no me sepa el nombre completo, yo la conocí como la abuelita Juanita. Y sí, el mentado viejillo literal registró a la abuelita con el solemne nombre de “Mi hija se llamará Juana….y lo que le siga” ¡¡¡¡MI HIJA SE LLAMARÁ!!!!

MORALEJA: Es tan importante elegir bien el nombre que llevarán los retoñitos o elegir bien el horario para asistir al Registro Civil, no vaya a ser que te toque otro viejito ocurrente….

Lo cual me recuerda el martirio que pasamos mi esposo y yo para elegir el nombre de mi nena hermosa. Recuerdo que cuando aún no sabíamos si sería niña o niño, hicimos una lista cada uno de nombres de varón y nombres de niña. Bueno….yo hice mi lista, él….él simplemente me dijo que no a todas mis opciones y no propuso más que algunos nombres que en lo personal no me gustaban para dárselos a mi hija. Finalmente estaba yo ya muy decidida a convencer a mi marido de uno en especial…yo quería que se llamara EMMA. Me encanta ese nombre y la verdad es que sentía que le quedaría perfecto a un muy probablemente próximo talento musical (mi esposo es músico y mi hija ha heredado un ritmazo de miedo). Todo iba bien, seguía con mi ilusión hasta que un día mi sobrina Laby me dijo “¿estás segura de lo que vas a hacer? ¿de casualidad ya analizaste si combina el nombre de Emma con sus apellidos?” y por supuesto yo le dije que era un nombre maravilloso, bla bla…un momento….¿Emma Manzur Sempere? ¡De la que nos salvamos! Mi hija hubiera sido una víctima del bullying escolar, mira que nombrar a tu hija EmMA MANzur…..

Por eso creo que es bien importante que no solo piensen en lo que significa el nombre o les guste mucho, también debemos elegir con base a si combina o no con los apellidos de la criatura. ¡Seamos conscientes!

Notas desde el corazón

El fin de semana pasado hice una de mis actividades favoritas que hace tiempo no hacía: comprar un disco compacto en una tienda. Le quité como niña chiquita la envoltura, lo olí (si eso leíste, me encanta el olor de un CD nuevo) y lo puse en el reproductor de mi auto. Recorrí canción por canción y repetí mil veces la misma canción (que es la que conocía por la radio). Toda la semana escuché varias veces el mismo disco y si, seguía repitiendo la misma canción. Hoy el día me regaló paz en mi corazón y limpio mi estrés con el tremendo tormentón que cayó. Mientras venía de regreso a casa canté un rato canciones como “el patio de mi casa” y “jugaremos en el bosque” hasta que escuché como es costumbre el tremendo ronquido de la Natu…ya les había dicho que el carro y la mamila son los mejores remedios para dormir a los bebes….así que una vez dormido el retoño puse mi CD y como había demasiado tráfico, estuve revisando el cancionero. Me dediqué a no solo escuchar la misma canción de siempre, si no a escuchar la letra de las canciones y la música. Alcancé a escuchar dos veces una de ellas y me puse a llorar como Magdalena. Esta canción me encantó, se llama “Toneladas” y el disco del cual hablo es el nuevo de Shakira que lleva por nombre “El Dorado”.

Es por este motivo que el día de hoy les presentaré mi TOP 5 con las mejores canciones que he escuchado y algún día podré decirle a mi pequeño querubín “mira preciosa, estas te las dedico”:

1.- “TONELADAS” Shakira – El Dorado:

 

2.- “NATALIA” Aleks Syntek – Lección de Vuelo:

 

3.- “YO TE ESPERABA” Alejandra Guzmán:

 

4.- “TU DE QUÉ VAS” Franco de Vita:

 

5.- “ERES” Café Tacvba:

El primer día de mi nueva vida

12122729_10156083952360176_6823310189442357246_n

Vivía en Acapulco y recuerdo que en esa época mi vida era muy ajetreada. Ir de mi casa al trabajo me tomaba casi 1 hora de ida y una de vuelta. Por este motivo decidí vivir una temporada en casa de mi amiga Mandy que vivía frente a mi trabajo. La estancia realmente no duró mucho tiempo pero fue muy agradable. En ese entonces mi cuerpo era bastante esbelto pero de pronto me empecé a sentir pesada por lo que le dije a Mandy que nos inscribiéramos en un gimnasio. Yo le metí durísimo al cardio, me sentía morir y salía muy sudada. Además mi alimentación era bastante buena, no había por qué no bajara de peso. Recuerdo que había un detalle extraño que se repetía constantemente, mi cuerpo me pedía dulce y mi antojo voraz era de un chocolate y un refresco de cola. Salía del gimnasio y en varias ocasiones se me derretía la boca solo de pensar en esos dos productos. Honestamente no le di importancia, continué mi vida. Al poco tiempo decidí unir mi vida bajo el mismo techo con mi esposo, ya era un hecho desde antes porque me quedaba en su casa continuamente pero no lo habíamos formalizado. Realmente esa decisión no la hicimos pública y los fines de semana iba a quedarme en casa de mis papas como siempre lo hacía, ya que a pesar de mis 30’s tenía la mentalidad de una niña de secundaria “me van a regañar…” o  “no me van a dar permiso…” en fin, no quisimos hacerlo público.

Pasaron unos días y me fui de vacaciones a una ciudad cercana con mis papas y mi hermano, recuerdo que por temas laborales ellos se fueron primero y yo los alcancé en un autobus. Mi salida era como a las 6:30am, por lo que mi esposo me llevó temprano a la terminal. Llegando ahí me preguntó si me iría con el estómago vacío, por lo que decidí comprar ahí mismo una torta, de esas que es más pan que el relleno. Comí la torta y dormí las 4 horas de trayecto, solo a unos cuantos minutos de llegar a la estación me despertó un ataque de estornudos que por días no me pude quitar.

Al bajar del bus me sentí fatal, sentía que mi cuerpo pesaba demasiado y estaba muy cansada, supuse que era porque no habría dormido bien o cansancio del gimnasio. Pasó por mi mi mamá junto con mi prima, quien ya avanzando en la camioneta noté que me miraba mucho por el retrovisor hasta que me dijo “prima que bonita te ves”.

Llegamos a casa de mis primos, era domingo y decidimos irnos de paseo. En el trayecto sentía una pesadez en mi estomago, supuse que la torta me había caído mal. Recuerdo que me tomé unas pastillas efervescentes y nada, hasta me fui todo el trayecto masticando unas pastillas de carbón activado que según son muy buenas para el estómago….pero nada me quitaba ese malestar.

Acababa de comprar una laptop nueva por lo que estaba muy emocionada con ella, pero el olor que tenía lo detestaba me daba asco.

Malestar general, ascos, nauseas y mucho cansancio…..mi sobrina me dijo “¿y si estás embarazada?” obvio salté y le dije que estaba loca.

Después de ese viaje pasaron como dos semanas y el malestar continuaba, no iba al doctor porque no era algo insoportable simplemente no me sentía al 100. Mi amiga Sugu es hija de un doctor y tenía años trabajando en la industria farmacéutica, le llamé para platicarle y ver qué opinaba ella. Recuerdo que se burlaba de mi y me decía “lo que me platicas me suena a que tienes bichos, ¿hace cuánto que no te desparasitas?” y yo la verdad ya ni me acordaba. Así que respiré, pero en eso atinadamente me dice “tómate unas pastillas para desparasitar, pero después de que te baje” a lo que yo ilusamente le dije “¿y qué tiene que ver que me baje? ¿qué más da si lo hago ahorita?” y sus siguientes palabras me hicieron enojar “pues porque también suena a que estás embarazada, no te puedes tomar esas pastillas si estás embarazada”. Salí corriendo a una farmacia, de esas que parecen más supermercados que farmacias, porque primero pasas por muchos pasillos con comida, artículos de cuidado personal, alimento para bebes, etc..

Entré por el pasillo donde están las papas fritas y mientras caminaba vi unas con sabor “adobadas” y las agarré sin pensarlo, no podía esperar a que me cobraran y yo ya estaba comiéndolas. Pedí una prueba de embarazo y pagué mis chipilindrangas.

Fue la pipi más difícil que una pipirisnais y fueron los minutos de espera más largos de mi vida y en eso…positivo…clásico pensamiento “seguramente hice más pipi de la cuenta y por eso marcó los dos palitos” hablé con mi amiga Sugu y recuerdo que gritó como loquilla de la emoción. Terminé haciéndome 3 pruebas más y pues si…bichos precisamente de esos que están pensando no eran, era otro tipo de bichito que ahorita mide 83 cm de alto.

Sudor frío, temblor en las manos, llanto inconsolable….me sentía como niña de 15 años sufriendo por la revolcada que me pondrían mis padres al enterarse. “Me correrán de la casa!! Momento…tengo 30 años por el amor de Dios y vivo en casa de mis padres solo los fines de semana”. Le hablé a mi marido para darle la novedad, él se puso muy contento y yo como loca histérica hormonal solo recuerdo haberle dicho “¿¿¿Pero qué vamos a hacer??? ¡¡¡La Universidad es muy cara!!!”

Desde entonces mi vida dio un giro de 360º, nuevos hábitos, nueva forma de vestir, nueva forma de amar y nuevo apodo…de mujer fatal ahora me dicen mamá.

La hora macabra

Llega el domingo, sales de paseo con el retoño y decides “cansarlo”. Buscas por todas las formas hacer que camine, gatee o se arrastre pero que por favor se mueva.

Ya es hora de regresar a la casa, levantas todas las cosas y la bendición encima se tira al piso para que lo cargues hasta el coche. Se recuesta en tu hombro, ves la hora y dices “yeah baby hoy alguien se dormirá tempranito”. Todo el trayecto vas asombrada de los temibles ronquidos que se revienta esa cosititita. Hasta piensas que arrastraste un tronco e hizo un estruendoso ruido, pero no, es el retoño roncando (herencia del papá).

Llegas a la casa y dices “deeeespaaaacito suave suavecito…” no perdón eso no, es que llevo rato viendo videos en You Tube con esa canción y la traigo algo pegadita. El punto es que sigilosamente bajas a tu retoñin del auto, caminas muy al Dracula style osea de puntitas, llegas al cuarto y dejas al querubín en su camita. Das tres pasos en reversa, te golpeas contra el mentado “pink balloon” super nice que pusiste y tu solita te haces “shh shh”, te asomas y nada, falsa alarma. Vas con calma y sin prisa hacia la puerta, te sales y al cerrarla despacio, das media vuelta con un pasito Luis Miguelero y de pronto….”mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaa” ¡¡¡Mierda!!!

Entras toda dulzura “shhhh a momiiiir a momiiiir”, escuchas como chupetea su dedo y dices “fiuf” repites ruta de escape ahora si viendo con mirada de “maldito globo me tocas y te tiro a la basura”. En eso estás a punto de salir y escuchas una dulce entonación “ta ta ta ta ta ta” (al tono de martinillo) y dices me lleva la que me trajo y la del tren y hasta carmen la que perdió su cadenita. “Mi cielo, quieres tu tete?” y con dedito en boca, carita de no rompo un plato te dice que si moviendo la cabeza. Bajas las escaleras resignada, pensando “con esta mamila seguro si se duerme”. La subes y te acuestas con ella, no se la ha terminado y tu ya estás babeando la almohada. De pronto sientes como te tiemblan los pensamientos del trancazo que te meten en la frente “ya terminó su mamila”. Le haces piojito, le acaricias la espalda y la ternurita solamente decide seguir cantando y darte de manotazos y patadas para luego hacerte “muajajajaja”.

Cuando menos te das cuenta ya casi son las 11 y el retoño está con ojos de escudo del Capitán America.

¿Es tu caso?

El niño interior

Todos los seres humanos fuimos bebes y poco a poco aprendimos “las reglas de la vida”, unos más que otros. Otros al revés de lo que “se supone debe de ser” pero al final de cuentas algo tuvimos que haber aprendido.

He observado últimamente como se comportan los adultos con los niños que tienen a su lado. Me han tocado adultos que despiden por cada poro de su cuerpo amor y alegría y solo tienen ojos para esos pequeños. Infortunadamente me han tocado otros que emanan incomodidad y molestia…me pregunto ¿así habrán sido tratados? ¿no se dan cuenta de lo que se están perdiendo?

La semana pasada estaba en el área de comida rápida de un centro comercial y mientras esperaba mi comida me quedé “mirando” a mi alrededor, pero ya saben de eso que ves y no ves, simplemente pensando en nada. En eso hubo algo que me llamó la atención, en uno de los locales de comida donde venden hamburguesas y te regalan unas coronas de cartón, estaban en la caja un señor como de unos 38-40 años que iba con dos nenas como de 7 y 10 años respectivamente. Las niñas brincaban de felicidad con sus coronas y una de ellas le pidió al adulto que se la pusiera, él se negaba una y otra vez. Yo por dentro pensaba “¡qué tiene de malo cumplirles la petición!” por fin cedió y dije “vaya, hasta que entendió” para mi sorpresa no le duró ni 2 segundos la corona en la cabeza, fue así literal de me la pongo y me la quito. Las niñas le volvieron a pedir que se la pusiera y él solamente se volteó y tan tan. Me quedé molesta. Igual y es algo que tendría que valerme pero definitivamente no es así…¿dónde quedó el niño interior? hay algo que se llama ILUSIÓN señores y por lo que veo con el paso de los años la vamos perdiendo. Sé que los niños a veces son impertinentes ya que no contemplan el momento y el lugar, pero son niños que están aprendiendo y nosotros como parte de nuestro deber es enseñarles que hay momentos y lugares, pero cada que tengamos la oportunidad de disfrutar su imaginación por favor, no se lo pierdan.

Creo que los bebes no solamente aprenden lo que les enseñamos, aprenden lo que ven en sus padres ya que son perfectos imitadores. Así como imitan lo curioso también imitan lo negativo de nosotros los adultos.

Me gustaría muchísimo que este mensaje llegara a todos esos papás que no disfrutan las ocurrencias de sus hijos, esos que no les siguen la corriente y quiero que se contesten la siguiente pregunta ¿qué pierden con hacerlo? yo les digo ¡NO ES TAN MALO! Va a llegar un día en el que esos niños se convertirán en adultos y todas esas ocurrencias dejarán de existir, será ese día cuando digan “me lo perdí…”

Dejemos que salga nuestro niño interior, sean felices y disfruten esta vida (que no tenemos comprada), cada minuto, cada segundo es único y nunca más se repetirá.