Archivo de la etiqueta: niños

Leer es crecer

Definitivamente el hábito de la lectura te hace crecer en todos los sentidos. Enriquece no solo tu acervo cultural, también alimenta tu imaginación, apacigua tus emociones y al mismo tiempo hace que vivas momentos extraordinarios.

Es importante que como adultos canalicemos a nuestros hijos por un camino correcto, parte de esto es fomentar el vicio de la lectura y de esta manera conseguir mejorar su desarrollo escolar y como ser humano.

Por cuestiones del destino, me topé con un blog dedicado a recomendar títulos de fantasía muy buenos, además podrán encontrar un club de lectura y hasta adquirir una agenda muy linda: Mundo de fantasía.

Seamos participativos y colaboremos en la educación de nuestros retoños. ¡Ellos merecen eso y mucho más!

Imagen: <a href=”http://www.freepik.com/free-photos-vectors/people”>People image created by Pressfoto – Freepik.com</a> 

 

¿Qué significa ser mamá?

Pre-natal exercises. Beautiful pregnant woman exercising while sitting in lotus position

No suena tu despertador porque no lo usas, simplemente abres tus ojos porque el sol entra por tu ventana y sientes todo su resplandor sobre tu cara. Escuchas a lo lejos pajarillos cantando y el sonido que provoca el viento sobre las hojas de las palmeras del jardín. Revisas tu teléfono, 10 de la mañana. Tienes mensajes y llamadas perdidas de tu mejor amiga. Ese día es hermoso, un día perfecto para ir a la playa, no importa qué día es, tú puedes ir cuando quieras.

Te levantas y aún con el pijama puesto acompañas a la familia a desayunar. Te alistas y partes a la playa con tu amiga.

Eres una joven con un cuerpo muy hermoso, una mirada descansada y una agenda llena de eventos sociales. Ya tienes 30 años y sigues soltera por que así lo has querido, haces yoga, vas al gym, te alimentas a tus horas y disfrutas mucho de la vida en compañía de un montón de amigos. La mayoría de tus amigas ya son madres por lo que optas en salir con el grupo selecto de personas que aún no han dado el paso y con gente más joven que tú. Asistes a las reuniones de tus amistades que ya han formado una familia y ves con cara de incertidumbre a todos esos pequeños seres humanos, los hueles aunque estén a metros y piensas para tus adentros “nunca seré madre”. Según la época del mes cambias de parecer, ese famoso “llamado de la naturaleza” empieza a jugar con tu mente. Pero sacudes efusivamente la cabeza para que ese instinto salga de ti, ¿cambiar pañales? ¡nunca!

Conforme van pasando los meses empiezas a observar más a esas madres con sus hijos y sonríes. Hasta que llega un día en el que tienes en tus manos una prueba de embarazo positiva. Lloras incontrolablemente, no sabes qué viene. Solo tienes miedo, muchísimo miedo.

Y sí, todos esos temores que tenías son totalmente reales. Ser madre no es lo que ves en las películas de mucha felicidad, ni tampoco en los comerciales de televisión. Ser madre es agotador, desgastante y frustrante. Ser madre es dejar un estilo de vida fancy por uno cómodo y muy cansado. Ser madre es desvelarte con una mamila en la mano en vez de un martini. Ser madre es increíblemente cansado.

De pronto estás ahí sentada en una mesa de un restaurante, viendo a lo lejos como tu pequeña juega con otros niños, venciendo el miedo que le tenía a los juegos inflables. Te pediste un café tan cargado que haces muecas, pero necesitas estar despierta porque aun falta un largo recorrido para finalizar este día. Te sientes importante porque tu hija te voltea a ver cada 5 minutos, eres lo más importante para ella. De fondo escuchas un bolero muy bonito y cierras los ojos, solamente para escuchar la letra de la canción “mi vida sin tu amor….” No te logras imaginar cómo sería una vida sin tu hija, no sientes un gramo de satisfacción al recordar esa vida de diversión que tenías, sin pensar en un futuro y sin pensar en nadie más que en ti. Todo ese cansancio, frustración y desgaste solamente pasa a segundo plano, cuando viene tu hija, te abraza y mirándote a los ojos te hace entender el hermoso significado de ser “mamá”.

Mi hija se llamará…

mi hija se llamará

Hace muchos, pero muchos años la usanza era darle muchos nombres a nuestros hijos. Mi abu Angelita (QEPD) me contaba que además en el Registro Civil todo era a mano y generalmente eran personas muy mayores quienes te atendían. Mi familia es de España, tanto del lado de mi madre como del de mi padre y mi abu de la que hablo era la mamá de mi papá. Cuando su madre nació la llevaron al Registro Civil en donde efectivamente el que atendió era un señor muy mayor. Cuando este le preguntó al papá de la bebe cuál sería el nombre de su hija, él orgullosamente y con el pecho inflado contestó “Mi hija se llamará Juana Inés de la Asunción…etc etc” (disculpen ustedes que no me sepa el nombre completo, yo la conocí como la abuelita Juanita. Y sí, el mentado viejillo literal registró a la abuelita con el solemne nombre de “Mi hija se llamará Juana….y lo que le siga” ¡¡¡¡MI HIJA SE LLAMARÁ!!!!

MORALEJA: Es tan importante elegir bien el nombre que llevarán los retoñitos o elegir bien el horario para asistir al Registro Civil, no vaya a ser que te toque otro viejito ocurrente….

Lo cual me recuerda el martirio que pasamos mi esposo y yo para elegir el nombre de mi nena hermosa. Recuerdo que cuando aún no sabíamos si sería niña o niño, hicimos una lista cada uno de nombres de varón y nombres de niña. Bueno….yo hice mi lista, él….él simplemente me dijo que no a todas mis opciones y no propuso más que algunos nombres que en lo personal no me gustaban para dárselos a mi hija. Finalmente estaba yo ya muy decidida a convencer a mi marido de uno en especial…yo quería que se llamara EMMA. Me encanta ese nombre y la verdad es que sentía que le quedaría perfecto a un muy probablemente próximo talento musical (mi esposo es músico y mi hija ha heredado un ritmazo de miedo). Todo iba bien, seguía con mi ilusión hasta que un día mi sobrina Laby me dijo “¿estás segura de lo que vas a hacer? ¿de casualidad ya analizaste si combina el nombre de Emma con sus apellidos?” y por supuesto yo le dije que era un nombre maravilloso, bla bla…un momento….¿Emma Manzur Sempere? ¡De la que nos salvamos! Mi hija hubiera sido una víctima del bullying escolar, mira que nombrar a tu hija EmMA MANzur…..

Por eso creo que es bien importante que no solo piensen en lo que significa el nombre o les guste mucho, también debemos elegir con base a si combina o no con los apellidos de la criatura. ¡Seamos conscientes!

La hora macabra

Llega el domingo, sales de paseo con el retoño y decides “cansarlo”. Buscas por todas las formas hacer que camine, gatee o se arrastre pero que por favor se mueva.

Ya es hora de regresar a la casa, levantas todas las cosas y la bendición encima se tira al piso para que lo cargues hasta el coche. Se recuesta en tu hombro, ves la hora y dices “yeah baby hoy alguien se dormirá tempranito”. Todo el trayecto vas asombrada de los temibles ronquidos que se revienta esa cosititita. Hasta piensas que arrastraste un tronco e hizo un estruendoso ruido, pero no, es el retoño roncando (herencia del papá).

Llegas a la casa y dices “deeeespaaaacito suave suavecito…” no perdón eso no, es que llevo rato viendo videos en You Tube con esa canción y la traigo algo pegadita. El punto es que sigilosamente bajas a tu retoñin del auto, caminas muy al Dracula style osea de puntitas, llegas al cuarto y dejas al querubín en su camita. Das tres pasos en reversa, te golpeas contra el mentado “pink balloon” super nice que pusiste y tu solita te haces “shh shh”, te asomas y nada, falsa alarma. Vas con calma y sin prisa hacia la puerta, te sales y al cerrarla despacio, das media vuelta con un pasito Luis Miguelero y de pronto….”mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaa” ¡¡¡Mierda!!!

Entras toda dulzura “shhhh a momiiiir a momiiiir”, escuchas como chupetea su dedo y dices “fiuf” repites ruta de escape ahora si viendo con mirada de “maldito globo me tocas y te tiro a la basura”. En eso estás a punto de salir y escuchas una dulce entonación “ta ta ta ta ta ta” (al tono de martinillo) y dices me lleva la que me trajo y la del tren y hasta carmen la que perdió su cadenita. “Mi cielo, quieres tu tete?” y con dedito en boca, carita de no rompo un plato te dice que si moviendo la cabeza. Bajas las escaleras resignada, pensando “con esta mamila seguro si se duerme”. La subes y te acuestas con ella, no se la ha terminado y tu ya estás babeando la almohada. De pronto sientes como te tiemblan los pensamientos del trancazo que te meten en la frente “ya terminó su mamila”. Le haces piojito, le acaricias la espalda y la ternurita solamente decide seguir cantando y darte de manotazos y patadas para luego hacerte “muajajajaja”.

Cuando menos te das cuenta ya casi son las 11 y el retoño está con ojos de escudo del Capitán America.

¿Es tu caso?

El niño interior

Todos los seres humanos fuimos bebes y poco a poco aprendimos “las reglas de la vida”, unos más que otros. Otros al revés de lo que “se supone debe de ser” pero al final de cuentas algo tuvimos que haber aprendido.

He observado últimamente como se comportan los adultos con los niños que tienen a su lado. Me han tocado adultos que despiden por cada poro de su cuerpo amor y alegría y solo tienen ojos para esos pequeños. Infortunadamente me han tocado otros que emanan incomodidad y molestia…me pregunto ¿así habrán sido tratados? ¿no se dan cuenta de lo que se están perdiendo?

La semana pasada estaba en el área de comida rápida de un centro comercial y mientras esperaba mi comida me quedé “mirando” a mi alrededor, pero ya saben de eso que ves y no ves, simplemente pensando en nada. En eso hubo algo que me llamó la atención, en uno de los locales de comida donde venden hamburguesas y te regalan unas coronas de cartón, estaban en la caja un señor como de unos 38-40 años que iba con dos nenas como de 7 y 10 años respectivamente. Las niñas brincaban de felicidad con sus coronas y una de ellas le pidió al adulto que se la pusiera, él se negaba una y otra vez. Yo por dentro pensaba “¡qué tiene de malo cumplirles la petición!” por fin cedió y dije “vaya, hasta que entendió” para mi sorpresa no le duró ni 2 segundos la corona en la cabeza, fue así literal de me la pongo y me la quito. Las niñas le volvieron a pedir que se la pusiera y él solamente se volteó y tan tan. Me quedé molesta. Igual y es algo que tendría que valerme pero definitivamente no es así…¿dónde quedó el niño interior? hay algo que se llama ILUSIÓN señores y por lo que veo con el paso de los años la vamos perdiendo. Sé que los niños a veces son impertinentes ya que no contemplan el momento y el lugar, pero son niños que están aprendiendo y nosotros como parte de nuestro deber es enseñarles que hay momentos y lugares, pero cada que tengamos la oportunidad de disfrutar su imaginación por favor, no se lo pierdan.

Creo que los bebes no solamente aprenden lo que les enseñamos, aprenden lo que ven en sus padres ya que son perfectos imitadores. Así como imitan lo curioso también imitan lo negativo de nosotros los adultos.

Me gustaría muchísimo que este mensaje llegara a todos esos papás que no disfrutan las ocurrencias de sus hijos, esos que no les siguen la corriente y quiero que se contesten la siguiente pregunta ¿qué pierden con hacerlo? yo les digo ¡NO ES TAN MALO! Va a llegar un día en el que esos niños se convertirán en adultos y todas esas ocurrencias dejarán de existir, será ese día cuando digan “me lo perdí…”

Dejemos que salga nuestro niño interior, sean felices y disfruten esta vida (que no tenemos comprada), cada minuto, cada segundo es único y nunca más se repetirá.