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Mi amigo imaginario

Yo no recuerdo haber tenido un amigo imaginario de niña. Pero sé de muchos niños que si lo tienen. Esto para mi es ¡un total enigma!. Me cuesta trabajo creer que de verdad estén viendo a una “figura” que sea tan real para los niños que hasta algunos quieran compartir comida con estos cuates.

Mi Natu tiene 1.10 y últimamente ha “señalado” cosas sonriendo, como cuando me quiere enseñar algo que vio pero en vez de enseñármelo a mi…lo hace viendo a la nada. No es algo que suceda todo el tiempo, pero si ha llegado a pasar. Se rie y saluda a la pared.

He escuchado también historias de que los niños son sumamente perceptivos y pueden ver seres de otra dimensión. No quiero pensar en eso porque si me da miedito.

No sé si mi hija esté viendo seres del más allá o esté imaginando un nuevo amigo, pero cuando sucede yo no siento miedo. Siento curiosidad y le pregunto que a quién saluda o a quién le enseña lo que está viendo.

Una vez conocí a unas personas que me platicaron que su hijo (tendría como 4 o 5 años) de pronto decía cosas como “yo me acuerdo que en mi otra vida era…” o “yo tenía alitas y estando en el cielo los vi, bajé y fui a su casa que ahora es en la que vivo también y decidí que eran lo que quería para mi”.

¿Se imaginan que loco?

¡Me gustaría conocer sus experiencias! Los invito a compartirme sus vivencias en comentarios.

Les dejo esta nota que me pareció muy interesante sobre el tema, de la página: TOY CANTANDO

No todo es color de rosa

Mis ánimos están por los suelos. Toda esa energía y fortaleza que me caracteriza se ha derrumbado, me siento impotente y con ganas de gritar. Siento que me pesa el propio cuerpo, que mis párpados se cierran y mis ojos están húmedos. Camino arrastrando los pies, arrastrando estos sentimientos.

Puedo soportar enfermedades, insultos y malos días. Pero no puedo soportar ver a mi hija sufrir, verla con ojeras, escucharla toser por las noches. Siento tanta rabia ver como va creciendo y con ella las alergias. Sus efectos llegan hasta mi corazón.

Estando con ella me eleva la energía, ver como a pesar de tener calentura saluda por la ventana al vecino gritando “ollaaaaa”, como se agacha para que el techo no le estorbe y seguir viendo el avión que va pasando, sonreír y cantar martinillo.

Nadie me dijo que ser madre sería fácil, lo sé. Ser madre va más allá de posar en fotos, elevar a tu hijo por los aires y sonreír. Ser madre también implica noches seguidas sin dormir, días sin comer y llorar, llorar muchísimo.

Mamá: gracias por estos 32 años que me has cuidado, que has controlado mi temperatura y que te ha preocupado más que a tí misma mi salud y bienestar. Ahora entiendo lo difícil que fue en ocasiones y lo muy afligida que debes haber estado. Comprendo tus desvelos y tus enojos cuando yo misma ignoraba tus cuidados. Te amo mamita, gracias por estar. ¡SIEMPRE ESTAR!

Intuición maternal

La verdad es que ser mamá/papá no siempre es color de rosa. Existen demasiados detalles que te hacen sentir a veces demasiada frustración, impotencia, cansancio e incluso enojo.

Desde que me embaracé empecé a sentir millones de sentimientos y mi estabilidad física y emocional enloqueció. Por ese entonces empecé a escribir en mi cuenta personal mis experiencias diarias como mamá. Honestamente no es que mejorara mucho mi situación al externar en palabras mi sentir, pero definitivamente me entretenía y sobre todo me ayudaban todas esas palabras de apoyo y opiniones que otras mamás ya más avanzadas me compartían.

Puedo sentirme tranquila de presumir que el día de hoy soy una mamá muy paciente y trato de entender por qué suceden las cosas, por qué mi hija hace lo que hace y cómo debo de actuar con ella.

Pero hay algo que me ha costado trabajo controlar, pero hoy puedo decir que ya empecé y no fue difícil. Empecemos por lo más cercano, hace unos días salí con Natu de la guardería, y como ya camina la tomo de la mano para que ella mueva sus piernitas y mi espalda descanse. Saliendo justo de la puerta de la guardería teníamos que dar unos cuantos pasos hacia el auto y de pronto veo que en sentido contrario venía caminando un señor, parecía que se había bajado de un auto y al vernos sonrió, pero su mirada estaba clavada en mi hija. Caminó en dirección a nosotras aunque yo no paré el paso el se medio agachó y extendió la mano hacia mi criatura queriéndola saludar. Mi instinto en automático se despertó y como les dije no paré mi camino lo único que hice fue jalar a mi hija lejos de esta persona. Por un lado me dio mucha pena dejarlo con la mano extendida, pero por otra parte yo no sé que intenciones tendría, no se si la jalaría, no sé si tuviera alguna enfermedad, en fin. El señor se quedó medio agachado con la mano extendido mientras nosotras pasamos de largo.

Lo que comento que no había logrado controlar es que a pesar que mi instinto me dijera NO PERMITAS LO QUE ESTÁ PASANDO a veces por pena no decía nada y me quedaba callada.

En otra ocasión, estábamos escuchando a Los Krakens en un restaurante de Acapulco yo sentada en una de las mesas y mi hija de lado en su periquera. Ella ama con locura la música en vivo, por lo que disfrutaba bastante ver al grupo y mientras tocaban ella bailaba muy “rock style”. Claramente es encantador ver a un bebe menear la cabeza al ritmo de un clásico de Guns N’Roses o de Metallica, ¡sobre todo ver que lo disfruta!. De pronto noté que la mesa de en frente estaba una familia grande y una pareja observaba a mi hija con curiosidad y les daba gracia. Seguido empezaron a sonreirle si ella volteaba aunque la verdad mi hija no les hacía caso por estar concentrada con la música. De pronto vi que empezaron a “tomarse fotos” entre ellos, pero hubo un momento que fue demasiado obvia la intención de que en esas fotos o video saliera mi hija. Se colocaron otras dos personas que iban con ellos de espaldas a mi hija (todo en su mesa) y supuestamente se abrazaron para la foto, pero a propósito se separaron a la hora de la foto sin dejarse de abrazar, de manera que la cámara quedaba justo en medio y mi hija al centro de su encuadre. Debo confesar que sentí un nudo en el estómago, no supe cómo reaccionar más que voltear a mi hija y quitarla de su vista. Días después comenté lo sucedido en un grupo de mamás de una red social en el que me encuentro agregada, todas me dijeron que debía haber hablado y pedido que borraran sus fotos, porque independientemente que yo decida subir fotos de mi hija a mis redes sociales es diferente a que alguien lo haga sin mi autorización. Que al final de cuentas ni siquiera sabemos si eran para ese objetivo, a lo mejor solo querían un recuerdo divertido de sus vacaciones…

En fin, esta publicación es para crear conciencia y fomentar el respeto. Si tu eres mama o papa o no tienes hijos, debes de saber que existe una línea de respeto entre los que si los tienen. Una sugerencia que te quiero hacer, es que toda foto o video que quieras tomar a un bebe ajeno deberás hacerlo con la previa autorización de sus padres. Debes entender que nuestros hijos son un tesoro muy valioso y que lo cuidamos más que a nuestra propia persona, nosotros no sabemos tus intenciones y tal vez te topes a alguien como yo que no dijo nada, pero probablemente te topes a alguien que si lo haga y resulte un rato incómodo. ¿Para qué arriesgarse?

Mismo caso para las personas que quieren agarrar a los bebes. Yo respeto mucho sus creencias, me ha tocado en muchas ocasiones que sin avisarte vienen y le dan un apretoncito al brazo del bebe o acarician su cabecita. Muchas se han ganado una mirada “mataora” de mi parte y terminan diciendo “es que no quiero echarle mal de ojo”. Resulta que en nuestro país existe la creencia de que si ves a un bebe que te gusta mucho, debes tocarlo si no el bebe puede enfermar con algo que le llaman “mal de ojo”. En lo personal no es algo con lo que esté de acuerdo, y es algo inevitable porque cuando te das cuenta ya están sobándole la cabecita al retoño con todo y que tardaste los millones de años en peinarla….

Termino diciendo lo siguiente:

1.- RESPETO no tocar, no fotos y no videos sin VoBo de papá o mamá.

2.- INTUICIÓN úsala mamá o papá! que no te de pena, quizás no era para tanto pero quizás pudiste salvarte de un trago demasiado amargo.

3.- OBSERVAR a tu alrededor, fíjate qué está pasando, quién viene detrás de ti y siempre SIEMPRE mira a los ojos de cualquier persona que no te de un buen feeling.

NO ESTÁ DE MÁS PREVENIR, QUE LAMENTAR…..